Salud
“Cuando gozamos de salud, fácilmente damos buenos consejos a los enfermos”.
Empresas previsionales
El cierre de por lo menos 6 empresas previsionales ya se venía viendo desde hace un año. Algunos ex dirigentes del desaparecido sindicato democrático del Minsa Conchita Palacios, en su momento expresaron que el Gobierno sandinista tenía la intención de trasladar a muchos asegurados a las EMP del Minsa. Se informó que una de las primeras sería la desaparecida Policlínica Oriental, que se fusionó con el Hospital Alemán Nicaragüense, ahora conocido como Hospital Metrópolis Xolotlán. Los dirigentes de Fetsalud y autoridades del Minsa en su momento desmintieron tal información e iniciaron persecución de sus líderes sindicales democráticos, hasta ser despedidos.
El Gobierno quiere acaparar todas las empresas privadas que le pueden dejar grandes utilidades al FSLN, por lo que busca de alguna manera quedarse con ellas. Caso específico es el del Hotel Barceló Montelimar. Hoy vemos los frutos de las denuncias hechas hace más de un año, de los dirigentes democráticos, que informaron a la población de las pretensiones del actual Gobierno, pero que como siempre, nadie les hizo caso. Desgraciadamente en los hospitales públicos se siguen haciendo denuncias de muertes maternas, abusos de autoridades con sus trabajadores y la población, pero todo eso queda en el silencio ante el miedo que ha desatado el gobierno sandinista.
Ezequiel Pérez
Rotonderos
La presencia de personas de la tercera edad en las rotondas de Managua es sumamente triste. Este montaje es una acción gubernamental manipuladora del binomio Murillo-Ortega, que no respetar ni trata dignamente a estos ancianos que pujan por la magra comida que les asignan. ¿Por qué no frenan el despilfarro con los impuestos que pagamos los nicaragüenses y los platos rotos de una pésima administración pública que soportamos?
El compañero y la compañera pueblo presidente deberían limpiarse el alma y el corazón antes de vociferar sandeces y estridencias, no sin antes fumigar las instalaciones del canal impúdico. Decía Confucio que sólo las personas con altas cualidades deberían aspirar a ser los gobernantes y Roberto Terán B. dejó como legado esta sentencia: “Gobernantes, tengan compasión del pueblo”.
Porfirio J. Gómez
Procesos estalinistas
Me refiero al artículo del señor Guillermo Miranda, publicado ayer en LA PRENSA, bajo el título “El poeta Cardenal desnudó al Poder Judicial”.
Los tribunales populares sandinistas y el actual Poder Judicial de Nicaragua, secuestrado por el binomio Ortega-Murillo, donde jueces y magistrados corruptos cumplen fielmente las famosas órdenes superiores que reciben desde “arriba”, vuelven a ocupar nuevamente los titulares de los principales medios de comunicación de habla hispana.
A veces pienso que estamos ante el inicio de uno de los grandes procesos stalinistas, encargados por Stalin a Vishinski, dirigido contra la intelectualidad rusa de la época.
En esa época las sentencias, como lo narra Alexander Solzhenitzin en su libro Archipiélago Gulag, eran la ejecución con la ley de los 9 gramos —disparo de una bala de 9 mm en las vértebras cervicales— o unas prolongadas vacaciones en Siberia.
El poeta Ernesto Cardenal ha resultado robustecido moral e intelectualmente de este enfrentamiento con los que han traicionado la revolución que fue esperanza de redención para millones de nicaragüenses.
Guillermo Pérez Salcedo
Sandinistas y revolucionarios
La Policía Nacional comenzó a perder confianza de parte de la ciudadanía desde el momento mismo en que Daniel Ortega Saavedra procedió a recordarles sus orígenes “sandinistas y revolucionarios”, ordenándoles proceder en todo momento de acuerdo con los intereses políticos y económicos del partido de gobierno.
Fue por eso que la Policía, cumpliendo “órdenes superiores” reprimió con saña el paro de los empresarios del transporte colectivo.
Además, miembros de número de la Policía acusaron injustamente, sin pruebas de ninguna índole al licenciado Marcos Carmona, secretario ejecutivo de la CPDH, solamente porque en el pasado éste introdujo una denuncia contra Ortega Saavedra y otros cuadros sandinistas en la CIDH, por violaciones masivas de derechos humanos durante las “Navidades Rojas”.
Todo estos puntos negativos se reflejan en las encuestas, pero corresponde a los altos mandos de la institución dictar seminarios al respecto para recordarles que se deben al pueblo nicaragüense y no a ningún partido.
Ernesto Ruiz Salmerón
Oportunidad perdida
Referente a la carta publicada el pasado 20 de agosto del doctor Ulises Huete, titulada “¿Estatua a Lacayo?”, en realidad el señor Huete tiene razón cuando dice: “En el Gobierno de doña Violeta se perdió la oportunidad de sacar del juego político a los sandinistas”.
Ése fue el criterio y motivo de la renuncia al nombramiento de Ministro de Construcción y Transporte de mi esposo Gilberto Cuadra Solórzano, la noche anterior a la toma de posesión. Esa noche se pidió al futuro Ministro de la Presidencia, ingeniero Antonio Lacayo, diera a conocer al nuevo gabinete el discurso de doña Violeta para la toma de posesión y después de una larga espera, leyó un fax supuestamente redactado por la Dirección Nacional, confirmando al general Humberto Ortega como Jefe del Ejército. Esto fue un duro golpe para Gilberto, que había aceptado el MCT, porque doña Violeta había ofrecido, en reunión previa en INCAE, que el general Ortega no sería confirmado por su gobierno. Enterado de la gravedad de la situación, Gilberto reclamó al ingeniero Lacayo y consciente de su responsabilidad como ciudadano, amante de la democracia y el derecho, decidió renunciar al nombramiento que horas antes se le había hecho, para no ser partícipe de las complicaciones que le esperaban al nuevo gobierno con la injerencia del FSLN, que desde entonces gobernó desde abajo, con un alto costo político para Nicaragua.
Esa noche vi llegar a Gilberto con el rostro descompuesto, casi en estado de shock. “Me siento defraudado —me dijo— el nombramiento del general Ortega revierte la decisión del pueblo y es un mal augurio para Nicaragua. ¡Le faltó valor a Doña Violeta! Se dio el momento oportuno para excluir del juego político al FSLN, en la misma toma de posesión, donde estarán presentes, no solamente el pueblo de Nicaragua, que con su voto masivo le dio el triunfo, sino también los Gobernantes de países amigos que seguramente le darían apoyo y solidaridad, si los sandinistas se atrevieran a darle un golpe de estado al naciente gobierno democrático; pero, cada quien es dueño de su propio miedo.
A pesar del actual ambiente dictatorial, no perdemos la esperanza de ver libre a Nicaragua de quienes tanto daño le han ocasionado.
Socorro Alvarado de Cuadra
“El Camarada”
Santos Prudencio Sánchez Picado, más conocido en Matagalpa como “El Camarada”, falleció el pasado 25 de agosto a la edad de 81 años, de los cuales dedicó 65 a la lucha contra las dictaduras. Nunca fue a la escuela ni aprendió a leer ni a escribir. Al comienzo de los años cincuenta frecuentaba las oficinas del sindicato, le gustó y se aprendió de memoria los discursos de la lucha sindical. Cuando Tomás Pravia (Colocho) viajó a Rusia, Santos Prudencio ocupó su lugar en la directiva sindical. Como nunca fue prudente lo mantenían preso la mayoría del tiempo y monseñor Octavio José Calderón y Padilla siempre gestionaba su libertad.
En los años sesenta, junto a Antonio y Fabián Rodríguez, Domingo Sánchez (Chagüitillo) y Tomás Pravia preparan los sindicatos campesinos en Pancasán haciéndole el camino a los futuros guerrilleros sandinistas encabezados por Víctor Tirado López. Muchas veces los echaron presos y los defendían gratuitamente los abogados Julio Ruiz, Ramón Gutiérrez y Cristóbal Genie.
Llegó el triunfo revolucionario y comenzó su nueva lucha contra otra dictadura que lo convirtió en carne de presidio. La última carceleada fue de seis meses, nunca se le reconoció su medio siglo de lucha y continuó por 15 años más con su inseparable megáfono de pilas parándose en cada esquina para lanzar sus discursos en contra de malos gobernantes (que un día no lejano desaparecerán). Hoy nos deja de herencia 65 años de lucha inclaudicable y el megáfono como trofeo a sus hijos: Esperanza, José Abener, Noemí Guadalupe, Santos Daniel y María Auxiliadora, megáfono que se puede usar nuevamente para no heredar a los nietos una dictadura más peligrosa que las que enfrentó su abuelo. Cuando todo está oscuro nos anuncia un bonito amanecer.
Leopoldo Villalta López