- Es el único nica en el Miami Estudio
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Durante el día Christian Ocón trabaja como director de programas de atención de Unión Positiva, un organismo sin fines de lucro que apoya a personas portadoras o enfermas con el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH); y por las noches vuelca toda su energía en el teatro, porque es un talentoso actor nominado durante dos años consecutivos como el mejor actor de reparto en los premios Miami Life Awards.
Ocón es el único nicaragüense que labora en la compañía Teatro en Miami Estudio y ha participado en 15 obras en esta ciudad, además de pequeñas participaciones en la televisión. Él asegura que su pasión es el teatro.
En el día es un funcionario dedicado a su trabajo, donde a diario se enfrenta al drama humano, ayudando a personas afectadas por el VIH; una labor nada fácil en que inevitablemente invierte emociones, energías y sentimientos.
Su pasión por el teatro le permite disipar el estrés que le produce el trabajo social que desarrolla.
“Ahí trabajo con el verdadero drama de la vida real”, relata. “Hace 15 días tuve que informarle a una persona que estimo, que es un portador de la enfermedad. Si ya es duro comunicarle ese tipo de información a una persona que no conoces, es mucho más duro tener que comunicárselo a un amigo; hay muchas emociones, es difícil explicar y convencer a los afectados que hoy en día hay más oportunidades de sobrevivir”.
COMENZÓ EN GRANADA
Su participación en el teatro inició en el Colegio Salesiano, en la ciudad de Granada, Nicaragua, donde cursó sus primeros estudios. Ocón estuvo allí a cargo del grupo teatral de la escuela.
Igual que miles de jóvenes nicaragüenses, salió de Nicaragua en la década de 1980 para ponerse a salvo del Servicio Militar Obligatorio. Antes de llegar a Miami vivió dos años en Costa Rica, donde logró incursionar en el teatro a nivel profesional.
Luego decidió viajar a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades, para incursionar en lo que ha sido su pasión, el teatro, pero no lo logró tan pronto.
En Florida, “en aquella época se realizaba teatro cubano costumbrista y eran comedias ligeras y sentí que no había espacio para mí, pero decidí prepararme y estudié varios cursos de teatro en distintas academias aquí en Miami”, recuerda Christian Ocón.
Ha realizado teatro en diferentes compañías, como Prometeo, donde estudió y laboró por cinco años. Después se trasladó al Centro Cultural Español y actualmente trabaja con Teatro en Miami Estudios, donde ya lleva 10 años.
Ocón afirma que el teatro no le genera grandes ganancias, porque el ingreso de las entradas es para darle mantenimiento al edificio teatral y lo que queda es distribuido entre los actores. Para él, lo más importante no es la remuneración, sino la satisfacción de poder ejercer una de sus grandes pasiones, actuar en teatro.
“No tengo interés por la televisión, lo que me gusta es el teatro, la reacción del público, el aplauso, y eso me satisface internamente; he hecho algunas cosas breves en televisión pero no me llama la atención. Disfruto del proceso de montaje de la obra hasta desarrollarla y ponerla en escena, es un proceso de cuatro meses de trabajo aproximadamente”, explica Ocón.