- Locutores que se fueron de Nicaragua en los años ochenta mantienen en contacto a inmigrantes con su tierra natal
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CORRESPONSAL/MIAMI
Desde tempranas horas de cada sábado la comunidad nicaragüense se hace escuchar a través de las ondas de la radioemisora Cadena Azul, 1550 AM, una de las más populares en el Sur de la Florida.
Programas con perfiles musicales, noticiosos, políticos, de inmigración y comunitarios son producidos y conducidos por nicaragüenses, la mayoría con trayectoria en la radiodifusión de Nicaragua en las décadas de los setenta y ochenta, antes de partir al exilio.
Centroamérica y su música es el espacio que arranca la programación sabatina, entre 8:00 y 9:00 de la mañana, dedicado a promover el talento, las obras musicales de distintos géneros y el folclor de Nicaragua y el resto de países de la región centroamericana.
Lo dirige Freddy Corea, ex programador de Radio Católica, en Managua, en la década de los setenta y ochenta.
Su pasión por la radio le hizo perseverar en Miami, en búsqueda de oportunidades para seguir trabajando en lo que le gusta y sabe hacer, producción musical radiofónica.
Corea explicó a LA PRENSA que el programa permanece al aire en Miami desde hace 13 años y cuenta con el apoyo de reconocidos locutores y comentaristas, como Miguel Sobenes, ex presentador del programa televisivo Domingos gigantes, realizado por la televisión nicaragüense en la década de los setenta, y Tony Gutiérrez, ex director de Radio Minuto y ex locutor de Radio Corporación en los años setenta y ochenta.
TUVIERON QUE HUIR
Los tres partieron de Nicaragua por una misma causa: huir de la represión del régimen del Frente Sandinista que prevaleció entre 1979 y 1990. En Miami la nostalgia por la tierra natal y la pasión por la radiodifusión los unió en un mismo proyecto. Tony Gutiérrez trabaja en una tienda los días de semana y los sábados los dedica al espacio radiofónico.
Gutiérrez recuerda que partió de Nicaragua con dolor e incertidumbre por el rumbo desconocido, con el único afán de salvar su vida. “Había mucha represión contra los periodistas y locutores de Radio Corporación, a quienes el régimen acusaba de contras”, afirma.
“Capturaron a dos compañeros de trabajo, uno estuvo detenido dos años en La Modelo y fue torturado, y el otro apareció muerto en Jinotega; yo tenía un hijo pequeño y decidí salir de Nicaragua. Tras mi salida llegaron a buscarme y a catear mi casa”, relata Gutiérrez.
Han pasado más de dos décadas de ese trago amargo y han logrado establecerse en Miami, donde hoy con más canas, arrugas en el rostro y más experiencia observan cómo la historia de la Nicaragua de los ochenta se está repitiendo. El sandinismo los obligó al destierro, pero no les pudo quitar su amor y vocación por la radio.
SUGIERE HACERSE CIUDADANO DE EE.UU.
Ventana es el nombre del segundo espacio radiofónico nicaragüense en Cadena Azul. Promueve la cultura y aborda tópicos políticos y comunitarios. Comentan lo que acontece en Nicaragua y en la comunidad nicaragüense en Miami.
Este programa lo conduce Edgard Macías, actual funcionario del Consulado General de Nicaragua en Miami, con el apoyo de Roberto Rodríguez, ex locutor de la Radio 15 de Septiembre, la voz oficial de la contrarrevolución en los años ochenta, y del locutor Fernando Larios.
Le sigue el Show de Consuelo Espinoza, un espacio de hora y media con noticias y comentarios sobre la labor comunitaria de los nicaragüenses en Miami. Permite la participación ciudadana a través de micrófono abierto, para que opinen personas de distintas nacionalidades residentes en Miami.
“Es un programa donde se abordan temas locales que afectan a los ciudadanos y tiene un segmento para los nicaragüenses”, explica Espinoza, una cantante nicaragüense que se hizo famosa en la década de 1970, cuando en Nicaragua la conocían como Consuelito Espinoza. Ella es esposa de Héctor Elí Gutiérrez, ex pianista y propietario del grupo Los Galos de doña Gala.
Espinoza, egresada de la carrera de Periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), se dedica a informar sobre derechos, beneficios y oportunidades que tiene la comunidad nicaragüense en Estados Unidos, que a su criterio son pocos aprovechados.
“El nicaragüense es bien trabajador, le gusta ganarse todo con su trabajo, pero son derechos y oportunidades para toda la población, establecidos por el Gobierno, así es que son derechos que están ahí”, comenta Espinoza.
También motiva a los nicaragüenses en Florida a convertirse en ciudadanos de los Estados Unidos, con el propósito de alcanzar voz y voto y ganar espacios políticos en esta nación.