- Es de origen nicaragüense y se ha enfrascado en una batalla para revertir las críticas a los inmigrantes
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CORRESPONSAL/MIAMI
Gus West, presidente de The Hispanic Institute con sede en Washington DC, organización sin fines de lucro defensora de los derechos de los inmigrantes hispanos, lleva en sus venas sangre nicaragüense .
Su padre es norteamericano y su madre es de origen nicaragüense. West se ha convertido en uno de los defensores férreos de los inmigrantes en Estados Unidos, porque lanzó recientemente una osada campaña para boicotear la programación en inglés de la televisora CNN, una de las cadenas más poderosas en Estados Unidos.
West se opone a los mensajes antiinmigrantes que difunden por CNN algunos comentaristas.
Es un hombre de hablar pausado, amable, que ríe fácilmente pero posee fuertes convicciones y lucha a favor de los que en este momento no tienen voz ni voto en Estados Unidos.
West cree que la Inmigración es uno de los tópicos más importantes, un fenómeno que crece, porque se estima que la población inmigrante indocumentada ya supera los 12 millones de personas. Además, la comunidad hispana es el grupo minoritario más grande en Estados Unidos.
PARA MEDIR PODER HISPANO
“No vea CNN”, dicen las pancartas elaboradas por la organización que dirige West, un llamado con el que pretenden disminuir los niveles de audiencia de la televisora para que reconozca el poder adquisitivo de los latinoamericanos en Estados Unidos.
Sostiene que la televisora tiene un doble discurso acerca de los inmigrantes hispanos, porque en inglés existe una campaña negativa, mientras que en español el mensaje es totalmente distinto.
“Hay que hacer algo, no quiero que nuestra familia, nuestra gente esté viendo CNN. En inglés hablan muy mal de los hispanos, (dicen) que son los responsables del deterioro económico, del incremento de la delincuencia, cuando la realidad es otra porque sobre las espaldas de los hispanos descansa gran parte de la economía de Estados Unidos; ellos vienen a realizar trabajos que la gente de este país no quiere hacer, es mano de obra que este país necesita y es vital porque de lo contrario la economía colapsaría”.
La campaña del Hispanic Institute está alcanzando impacto porque algunas organizaciones hispanas han logrado que la televisora les abra las puertas para defenderse de los ataques y dar a conocer los aportes de la comunidad inmigrante, una iniciativa que West no comparte.
“En las reuniones que hemos sostenido, varios líderes nos han expresado agradecimiento porque nuestra campaña les está abriendo puertas para establecer contactos con CNN, pero yo tengo problemas con eso porque creo que es un engaño; lo único que tiene que hacer CNN es cambiar su programación de ataques a los latinos. ¿Tú crees que eso se lo pueden hacer —campaña de descrédito— a los judíos o a los negros? No. ¿Por qué a nosotros? Porque no hemos alcanzado suficiente poder político y educativo y tenemos que trabajar en eso”.
DEPORTACIÓN INJUSTA
West considera injusta la deportación de inmigrantes sin estatus legal, “porque eso está rompiendo y destruyendo familias, ellos son como nosotros y por eso estamos usando el poder que tenemos para defender el derecho de estas personas que vienen a trabajar y aportar a Estados Unidos”.
Recordó que hace dos años algunas organizaciones hicieron una campaña similar a la que The Hispanic Institute realiza hoy, pero fue temporal. Asegura que esta vez la situación será distinta porque lucharán hasta que CNN cambie la programación en contra de los hispanos.
“Mi mamá estuvo aquí en Washington recientemente y me preguntó sobre qué podía hacer si la Policía le pide identificación y le pregunta por su estatus en Estados Unidos. Ella es ciudadana de este país y la actual situación contra la inmigración está creando miedo en nuestra gente, por esa causa estoy apoyando a los inmigrantes”, explicó el activista.
TRABAJÓ EN LA CASA BLANCA
Si de algo presume West, es del excelente currículo que poseen los siete integrantes del directorio de The Hispanic Institute. Son profesionales, bien conectados y una vasta experiencia en el mundo de la política y la administración pública en Estados Unidos, que desean apoyar a la comunidad hispana.
West posee una licenciatura en Artes y Ciencias Políticas, que obtuvo en la Universidad de Nevada, en Las Vegas. Laboró para el Congreso Estatal en Nevada y luego para la ciudad de Las Vegas. También trabajó en la campaña electoral del ex Presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, y tras el triunfo de Clinton laboró en la Casa Blanca. Más tarde se trasladó al Departamento de Comercio de Estados Unidos.
The Hispanic Institute nació hace cuatro años, tras un encuentro de 15 amigos preocupados porque los latinoamericanos no están bien representados en Estados Unidos, y por el acelerado crecimiento de esta comunidad. “Por esas dos razones decidimos crear la organización para defender los derechos de los hispanos”, precisó.
West informó que realizan un estudio sobre inmigración, cuyo propósito es conocer con datos precisos qué trabajos están desarrollando los hispanos, las necesidades de mano de obra hoy y en el futuro en Estados Unidos.
“Actualmente la investigación se realiza en Texas y Arkansas, posteriormente se ampliará al resto de la nación; es un minucioso estudio en las distintas áreas de la economía, como negocios, la industria, estamos trabajando para saber qué se necesita”, indicó.
La organización comunitaria difundió hace poco un estudio que revela el fraude que cometen compañías de tarjetas telefónicas pre-pagadas, un servicio con mucha demanda entre la población hispana en Estados Unidos, para llamar a sus parientes.
“Prometían muchos minutos y a la hora del uso la tarjeta no cubría ni la mitad del tiempo prometido. Creo que tras la denuncia esa situación ha cambiado”, afirmó.
“Queremos enseñar a otras organizaciones cómo podemos tener impacto en la población y qué mejor que en la defensa de los derechos de la comunidad”, comentó West.
Otro proyecto que ha emprendido la organización es una campaña para evitar el uso de los alimentos para producir etanol y hacerle frente al alza del combustible, lo que, según West, está provocando el encarecimiento de los alimentos en Estados Unidos y la comunidad hispana es la más afectada, debido a los bajos salarios que devengan estos inmigrantes. Además, deben enviar dinero a sus países de origen para el sostenimiento de la familia.