El embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, no descartó la posibilidad de retomar la negociación con el Gobierno del presidente Daniel Ortega, sobre el tema de los misiles Sam-7, el que fue impulsado por su antecesor Paul Trivelli y consiste en un canje de 651 de los 1,015 cohetes en manos del Ejército de Nicaragua, por equipos médicos.
El embajador norteamericano dijo que no tenían nada por el momento.
“Pero es nuestro deseo sí, de reabrir las pláticas, las negociaciones, para discutir qué podemos hacer en cuanto a los misiles y al equipamiento médico”, afirmó ayer Callahan.
Agregó que “es muy importante y ojalá que tenga la oportunidad de hablar con funcionarios del Gobierno de Nicaragua este tema”.
No obstante, el presidente Ortega, durante su intervención en el acto de aniversario de la Fuerza Aérea manifestó su desacuerdo con destruir todos los cohetes, ya que éstos servirían para la defensa del país ante un posible ataque aéreo de Colombia, dado el diferendo que existe por la frontera marítima entre ambas naciones, que se pretende establecer en el Meridiano 82.
En su primer acto público desde que entregó las cartas credenciales al presidente Ortega, Callahan visitó ayer la Universidad Centroamericana (UCA) se mostró bastante cauteloso en sus declaraciones y más bien se disculpó ante los periodistas porque tenía programada una reunión en la Embajada y temía llegar tarde.