- Como si la tierra fuera un destino turístico, hay quienes afirman que extraterrestres visitan nuestro planeta y se rozan con los humanos. ¿Realidad o pura ficción? La psicóloga Susan Clancy habló con LA PRENSA y despejó algunas dudas
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Si estamos solos o no en el universo ha sido una pregunta constante a lo largo de los años y aunque no hay pruebas objetivas de la existencia de otros seres, muchas personas afirman que han sido secuestradas por extraterrestres y sometidos a un sinnúmero de pruebas físicas y sexuales.
La misión Humanidad Rahma es un pequeño grupo de nicaragüenses que se reúnen para intercambiar mensajes de contactos con visitantes espaciales y tiene como tarea promover el cambio espiritual del mundo, según un reportaje publicado en la revista Magazine.
Como parte de su tesis postdoctoral en Harvard, la psicóloga Susan Clancy, quien ahora funge como maestra en el INCAE, entrevistó durante cinco años a estadounidenses que creen haber sido adoptados por extraterrestres. Los resultados de su investigación están plasmados en su libro Abducidos; Cómo la gente llega a creer que ha sido secuestrada por alienígenas.
Algunos tienen un solo ojo y muchos tentáculos, otros la cabeza grande y el cerebro resaltado, otros usaban ropas plateadas o destellaban de su piel un verde fluorescente. Aunque cada paciente describía una apariencia diferente de su visitante, los detalles del secuestro eran muy similares: al anochecer, seres luminosos llegan a la habitación, se llevan a sus víctimas a la nave y le realizan diversos experimentos.
Entre los “secuestrados” no hay edades ni sexos específicos. A unos los visitaron una vez en la vida mientras eran jóvenes; a otros una vez al año y otros diariamente durante una semana. Siempre se los llevaban a las naves y nunca los llevaron a visitar otros planetas, ni tampoco especificaron de qué planeta provenía el extraterrestre.
FALTAN EVIDENCIAS
“No tengo idea si los extraterrestres existen, como sea, no hay evidencias de que hayan venido a la tierra”, aseguró Clancy, quien expresó que este tema le resulta interesante partiendo del punto que todos los seres humanos tienen creencias raras, que no tienen evidencia que las soporte.
Es un fenómeno parecido a los amigos imaginarios que pueden tener los niños, o el creer que una planta o una mascota pueden entablar conversación con nosotros.
Un dato interesante es que la apariencia de los extraterrestres que describían estas personas, respondían a las versiones presentadas en películas y programas de televisión. La experta considera que estas imágenes han sido creadas realmente por los directores de cine. “Las evidencias son claras, antes que la gente comenzara a decir que habían sido secuestrados, estos alienígenas estuvieron en programas de televisión”.
NO ESTÁN LOCOS
Luego de varios test psicológicos, fisiológicos y de IQ, a los que sometió a los pacientes, la psicóloga concluyó que éstos no están locos, no son estúpidos, no están mintiendo y tampoco lo hacen por atención pública.
“Creo que la respuesta más corta es que ellos quieren creer que eso les pasó. Es como creer en Dios. La gente no cree en Dios por la ciencia o por hechos, sino porque sienten que es verdad, porque tienen fe”.
Muchos piensan que los extraterrestres están aquí para dar un mensaje de paz a la humanidad; otros creen que vienen porque quieren crear una nueva raza que reúna genes humanos y extraterrestres.
Y aunque la mayoría de testimonios relatan experiencias traumáticas y nada divertidas, los abducidos afirman sentirse felices, pues su sufrimiento fue por el bien de la humanidad. Se sienten especiales porque creen ser la conexión entre estos seres y los humanos.
PARA LLENAR UN VACÍO
Una característica que compartía toda la muestra de la investigación es que antes que ellos creyeran que fueron adoptados por alienígenas eran personas depresivas y no encontraban la razón de sus vidas. Además tenían una imaginación muy creativa y tendencia a fantasear.
Tampoco profesaban ninguna religión y Clancy concluye que estas personas están buscando explicaciones a sus vidas que se acoplen a sus necesidades. “Ellos pudieron ver una película que trate sobre adopción extraterrestre, pudieron haber visto los Expedientes X o leer algún libro que hable al respecto; (…) son personas con una imaginación muy activa que quieren creer y quieren que les pasen estas cosas”, asegura.
También señala que siempre y cuando estas “experiencias” no perjudiquen su vida cotidiana, no hay que interferir; sobre todo si ellos se sienten bien porque creen que les ha cambiado la vida.
