Recientemente la Fundación José Nieborowski inauguró en Managua su sucursal número 13. Según su historial, la primera oficina que abrieron fue hace 15 años en la ciudad de Boaco, a partir de ahí empezaron a extenderse a otros puntos del país, hasta alcanzar la capital.
“Es una institución que se ha especializado en el otorgamiento de créditos a las microempresas, bajo diferentes productos como son: agropecuario, comercio, servicio, vivienda y un pequeño porcentaje al crédito de consumo”, aseguró Paula Azucena León Arias, presidenta de la Junta Directiva de la Fundación José Nieborowski.
Según León, el fuerte de los créditos que ellos otorgan están dirigidos al sector agropecuario, “actualmente contamos con cinco sucursales que están ubicadas en los departamentos centro-norte del país y ahí atendemos el rubro de la ganadería y un poco de la agricultura”, indicó.
Explicó que el servicio que van a prestar en la recién inaugurada sucursal de Managua, estarán dirigidos al sector comercio y mejoramiento de vivienda. Detalló que los montos del crédito que otorga la fundación oscilan entre los 150 dólares y los 20 mil dólares.
Entre los planes que tienen está abrir otra sucursal en la capital, “actualmente estamos analizando la posibilidad de tener una segunda sucursal en Managua. Pero en este momento estamos en el fortalecimiento institucional interno que es una de las prioridades de la fundación, de cara a las exigencias del mercado globalizado, además, estamos buscando cómo graduarnos hacia una entidad regulada por la Superintendencia de Bancos”, afirmó León.
Dijo que una de las características de la Fundación José Nieborowski es brindar una atención personalizada y que tardan unos tres días en dar respuesta a una solicitud de crédito.
“Nosotros desde que abrimos nuestras puertas comercialmente en la ciudad de Boaco, en el año de 1993, hemos tenido como objetivo colaborar con el desarrollo socioeconómico del país”, señaló.
Recordó que otro de los objetivos de la fundación es buscar cómo paliar el desempleo que se empezaba a sentir a partir de la década de los años noventa.
