- Bolsas asiáticas caen; leve alivio en Wall Street
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La acción coordinada de los mayores bancos centrales del mundo, que inyectaron ayer más de 229 mil millones de dólares al sistema financiero mundial, ayudó a que la Bolsa de Valores de Nueva York se recuperara parcialmente ayer de su peor sesión, del lunes pasado, desde los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001, en medio del persistente nerviosismo y caos en el sistema financiero mundial.
Esto luego que Lehman Brothers, uno de los cuatro mayores bancos de inversión de Estados Unidos, anunció el lunes su bancarrota y Merrill Lynch aceptó ser absorbida por Bank of America para evitar algo parecido, como secuela de la crisis hipotecaria que azota a Estados Unidos, la mayor economía del planeta.
La quiebra de Lehman Brothers provocó ayer martes un desplome general de las principales bolsas asiáticas, con caídas superiores al 5 y al 6 por ciento en plazas como Tokio y Seúl, respectivamente, después de que el lunes permanecieran cerradas por ser día festivo.
Pero poco después, durante el transcurso de las operaciones bursátiles en Occidente, los bancos centrales de Estados Unidos, Europa, Inglaterra y Japón decidieron concretar multimillonarias inyecciones de liquidez a sus respectivos mercados.
La Fed aportó 70,000 millones de dólares al sistema bancario para permitir que los bancos tengan más dinero para prestarse entre sí, lo que se suma a una cantidad similar inyectada el lunes y supone la mayor aportación de liquidez desde las acometidas luego de los atentados del 11 de septiembre.
Aún así, el interés al que se prestan dinero los bancos de un día para otro supera el 10 por ciento, cinco veces más que la referencia fijada por la Fed hace cinco meses y confirmada ayer, por temor a que una nueva bajada propicie un aumento de la inflación.
El Banco Central Europeo (BCE) también inyectó 99,400 millones de dólares, al tiempo que el Banco de Inglaterra ingresó otros 35,600 millones de dólares y el de Japón 24,000 millones de dólares.
Todo ello ayudó a intentar calmar unos nervios que, sin embargo, siguen a flor de piel, muy sensibles a lo que ocurra en el sector de servicios financieros y en concreto en un grupo de empresas que estará esta semana en el ojo del huracán, luego del derrumbe de Lehman Brothers y la venta de Merrill Lynch para evitar algo parecido.
Así, la atención la centra el American International Group (AIG), una de las mayores compañías de seguros del mundo, a la que la Fed le prestará 85,000 millones de dólares a cambio de una participación de cerca de ochenta por ciento de su capital, se confirmó anoche.
Pero también la atención se centra en el Washington Mutual, la mayor caja de ahorros y préstamos de Estados Unidos, y el banco de inversión Goldman Sachs, que anunció una reducción del setenta por ciento de su beneficio del tercer trimestre del 2008, con respecto al mismo periodo del 2007, a 845 millones de dólares.
Todas ellas adolecen del mismo problema: sus inversiones en instrumentos financieros relacionados de alguna manera con créditos hipotecarios han creado agujeros multimillonarios en sus cuentas y deben taparlos en un momento en que reina la desconfianza en el mercado financiero y nadie se quiere prestar dinero.
“EN MEDIO DE VENDAVAL”
Wall Street, la Bolsa de Valores de Nueva York, cerró ayer martes en alza, con la expectativa de que AIG pueda ser rescatada, luego de haber fluctuado durante el día: el Dow Jones (índice financiero) ganó 1.30 por ciento y el Nasdaq (índice tecnológico) 1.28 por ciento.
El lunes, el índice Dow Jones se desplomó un 4.4 por ciento y registró su mayor pérdida en puntos desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, luego de anunciarse la quiebra del Lehman Brothers.
En el continente asiático se retrasó hasta ayer el impacto de la bancarrota del hasta ahora cuarto mayor banco de inversión de Estados Unidos: el Nikkei, de Tokio, perdió 5.06 por ciento; el Hang Seng de Hong Kong un 5.44 por ciento; Shanghai un 4.47 por ciento, y el Kospi coreano un 6.10 por ciento.
Entre tanto, los mercados de Latinoamérica vivieron ayer otra jornada de intensa volatilidad, un día después del “lunes negro”. Las peores caídas del día fueron del IGBC de la Bolsa de Colombia (-3.78 por ciento), del IGBVL de Lima (-3.35 por ciento) y del IPSA de Santiago (-1.74 por ciento), mientras que el Ibovespa de Sao Paulo, que llegó a perder en la jornada el 4.45 por ciento, se benefició del repunte de Wall Street y subió el 1.68 por ciento.
El Merval de Buenos Aires, que también abrió con pérdidas, avanzó finalmente el 0.61 por ciento, en tanto que la bolsa mexicana, que el lunes había caído el 3.79 por ciento, no operó ayer por festivo local.
“No hay cómo saber si lo peor ya pasó. La sensación es de que estamos realmente en medio de un vendaval”, dijo el director de la Asociación de Analistas y Profesionales de Inversión del Mercado de Capitales de Brasil (Apimec), Antonio Carlos Colangelo.
Anoche el banco británico Barclays llegó a un acuerdo para comprar las actividades de mercado, en Estados Unidos, del Lehman Brothers, afirmó el Wall Street Journal en su edición digital. La transacción llega a los 2,000 millones de dólares, e involucraría a 9,000 de los más de 20,000 empleados de Lehman, añadió el diario.