Líderes hispanos de EE.UU. exigieron ayer el cese de la xenofobia y prometieron que el electorado hispano “hará historia” en los comicios del próximo 4 de noviembre.
“Es hora de acabar con el odio y la discriminación” dirigidos hacia los latinos, dijo el legislador demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, durante la conferencia anual del Instituto del Comité de Congresistas Hispanos (CHCI).
El encuentro abordará desde ayer y hasta el miércoles próximo los asuntos más acuciantes de los latinos, que este año conformarán un bloque electoral decisivo en Estados como Nuevo México, Colorado, Nevada y Florida.
De todos los asuntos socio- económicos, el que se discutió con más calor fue la urgencia de que el próximo Presidente de EE.UU., sea el demócrata Barack Obama o el republicano John McCain, ponga en marcha una reforma que legalice a unos doce millones de inmigrantes indocumentados.
Ambos candidatos, que este verano asistieron a tres foros hispanos de ámbito nacional, tienen previsto dirigirse a la conferencia del CHCI este miércoles.
Gutiérrez y otros participantes del foro aseguraron que los hispanos asisten al surgimiento de un nuevo movimiento de derechos civiles en EE.UU., similar al que protagonizaron los afroamericanos en la década de los 60 a favor de la integración racial.
Durante su intervención, Gutiérrez criticó por igual las redadas masivas del Gobierno y a las empresas que se lucran de la mano de obra inmigrante o que cortejan el consumo de los hispanos sin sumarse a la causa de la reforma migratoria.
Los inmigrantes latinoamericanos, señaló, son los que ahora limpian los edificios, sirven en hoteles y restaurantes, cortan el césped o trabajan en las cosechas. Y al igual que ocurrió en el siglo pasado con extranjeros europeos, son ahora el blanco predilecto de grupos antiinmigrantes.
