Más de 400 rescates de inmigrantes indocumentados se han reportado en el sector Tucson (EE.UU.) por parte de la Patrulla Fronteriza durante el presente año fiscal, informó la agencia federal.
Desde el pasado 1 de octubre y hasta el 31 de agosto la Patrulla Fronteriza sector Tucson ha reportado 418 rescates de inmigrantes indocumentados, señaló en un comunicado.
La agencia rescató a un hombre de origen mexicano que sufrió severas lesiones en los tobillos después de saltar el muro fronterizo cerca de la población fronteriza de Douglas, entre Arizona y Sonora (México).
El hombre fue transportado al Centro Médico del Suroeste de Arizona para recibir tratamiento médico.
En otro caso, también la semana pasada, agentes fronterizos asignados a la estación de Casa Grande encontraron a un hombre guatemalteco dentro de la reserva indígena Tohono Oodham, que llevaba varios días perdido en el desierto y que tuvo que ser transportado a un hospital de la población de Sells.
La Patrulla Fronteriza Sector Tucson abarca el 90 por ciento de la frontera de Arizona y México.
MUEREN MÁS SALVADOREÑOS
Las muertes de inmigrantes salvadoreños se han duplicado en la frontera de Arizona (EE.UU.) este año, por lo que el Gobierno del país centroamericano intensifica una campaña para informar del peligro que corren los indocumentados.
Desde enero han fallecido diez inmigrantes salvadoreños, de los cuales seis eran hombres y cuatro mujeres, informó a EFE José Joaquín Chacón, cónsul general de El Salvador en Arizona.
Esta cifra representa un incremento de más del 50 por ciento si se compara con los cuatro decesos registrados en 2007.
De las muertes de este año, siete ocurrieron durante un aparatoso accidente automovilístico a principios del mes pasado cerca de la población de Florence.
En el vehículo viajaban 19 personas, de las cuales 15 eran de El Salvador, algunos de los sobrevivientes relataron al cónsul que el traficante o “coyote” los “subió como sardinas” en la camioneta, apilados unos encima de los otros.
La semana pasada tres de los sobrevivientes salieron del centro de detención de inmigración y actualmente se les tramita una visa y un permiso de trabajo para que puedan permanecer de forma legal en Estados Unidos.
Otro más se encuentra en el centro de detenciones debido a que se le detectó principios de tuberculosis y se encuentra bajo tratamiento médico, por lo que el cónsul anticipa que será dejado en libertad en los próximos días.
“Estas personas pueden ser elegibles para obtener una visa especial otorgada a las víctimas de tráfico humano”, explicó el funcionario diplomático.
Debido a este accidente, el Gobierno de El Salvador incrementó sus esfuerzos por informar a sus ciudadanos sobre los riesgos que corren al cruzar la frontera de forma ilegal.
“Nada vale más que la vida, si los coyotes los abandonan en el desierto es una muerte segura, pueden morir en accidentes automovilísticos, quedar en coma o caer en las garras de bandas organizadas de tratantes de blancas o de contrabando de órganos humanos”, advirtió Chacón.