Cuando el columnista de Sports Illustrated, Jon Heyman, preguntó al short de los Filis, Jimmy Rollins, amigo cercano de C. C. Sabathia, dónde pensaba que jugaría el cotizado zurdo el próximo año, el infielder dijo sin titubeos: “Nueva York, Liga Americana”.
“Ellos tienen el dinero y lo necesitan”, agregó Rollins, cuya fama como “pronosticador” nació hace dos años, cuando dijo que los Filis “eran el equipo a vencer en la División Este”. Y así ha sido en realidad.
Sin embargo con Sabathia quizá las cosas no sean tan fáciles para los Yanquis, aun con su dinero. Diarios de Nueva York especulan que los Bombarderos están dispuestos a ofrecer hasta 180 millones de dólares en un pacto por ocho o siete años, a razón de 25 ó 22 millones anuales.
Pero también se asegura que Sabathia estaría interesado en un equipo de California o cercano a ese estado, que es donde reside. Pero como el mismo Heyman apunta, “aún no se ha visto a un tipo que deje el dinero sobre la mesa”.
Por ahora, nadie puede garantizar nada, sin embargo es llamativo leer que el gerente de los Mulos, Brian Cashman, ha dicho que van a ser agresivos al buscar las piezas que les permitan solventar las necesidades más apremiantes, a fin de estar de regreso a los play offs.
Se asegura que en la lista de deseos de los Yanquis, a la par de Sabathia, están los artilleros Matt Holliday de los Rockies y Mark Teixeira, quien es agente libre. Tampoco se descarta a Jake Peavy, el diestro de los Padres, quien ha dicho que le gustaría seguir en la Liga Nacional. Le gusta batear.
“Vamos a ser agresivos. Ésa es la indicación que se nos dio”, afirmó Cashman, quien firmó una extensión de contrato por tres años.
Si los Yanquis agregan un brazo tipo Sabathia a su staff y un bate como el de Holliday a su alineación, habrá que tomarlos en cuenta para el 2009.
Lo cierto es que este equipo no se acostumbra a perder. Ni por un año.
