- Opina Benita Ferrero-Waldner
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Anoche se inauguró en El Salvador la XVIII Cumbre Iberoamericana, en la que participan 22 países, incluyendo Nicaragua, y 19 jefes de Estado.
La cumbre, que se suponía era destinada para hablar de juventud y desarrollo, tiene como objetivo consensuar una posición sobre la crisis financiera internacional.
Benita Ferrero-Waldner, comisaria europea de Relaciones Exteriores, dijo a través de un comunicado que gracias a cumbres como la que inició ayer entre países “nos hemos ido conociendo mejor”.
Ferrero-Waldner destacó que las economías latinoamericanas se encuentran actualmente mejor preparadas para afrontar una crisis financiera de repercusión global.
“En este contexto, es urgente reflexionar sobre cómo profundizar nuestras relaciones y actualizar nuestra agenda común”, agregó.
Para Ferrero-Waldner el diálogo político debe encontrar su expresión máxima en el proceso de las cumbres. “Las cumbres son la mejor prueba de un enorme capital político”, sostuvo.
Entre los temas que Ferrero-Waldner destacó que se tratarán en la cumbre (además de la crisis económica) están el cambio climático, la cohesión social y la migración.
