Atemorizados y sin dinero, los estadounidenses dejaron de comprar de todo en el tercer trimestre del año, desde automóviles hasta cereal para el desayuno, reduciendo el gasto a su menor nivel en 28 años y empujando a la economía a lo que podría ser la recesión más dolorosa en décadas.
Con los vendedores al por menor esperando una sombría temporada de compras de fin de año, la economía no está solamente desacelerándose: de hecho se está contrayendo, confirmó ayer jueves el Gobierno.
Éste reportó que el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos bajó a una tasa anual de 0.3 por ciento en el tercer trimestre del año y que el ingreso neto disponible de los consumidores tuvo la mayor declinación de que se tenga registro.
En palabras simples, “el tren se descarriló”, dijo Brian Bethune, economista de IHS Global Insight.
Wall Street se consoló en el hecho de que no fue aún peor. El promedio industrial Dow Jones subió 190 puntos ayer jueves.
Pero los economistas dicen que aún vienen tiempos más duros por delante. Calculando que los consumidores están recortando su gasto aún más en este momento, pronostican un retroceso económico mucho mayor: de entre 1 y 2 por ciento durante el actual período octubre-diciembre. Ello caería en la definición clásica de recesión: dos contracciones trimestrales consecutivas en el PIB.
NADA VISTO DESDE 1947
Golpeados por cartas de despido, una disminución de los ahorros y la caída del valor de las viviendas, los consumidores se están ajustando aún más el bolsillo.
El nuevo informe señala que el ingreso neto disponible de los estadounidenses cayó en el tercer trimestre a una tasa anualizada de 8.7 por ciento, el mayor descenso registrado desde 1947.
La desalentadora noticia llega a pocos días de que la nación elija su próximo presidente. Ya sea que gane el candidato demócrata Barack Obama o el republicano John McCain, quien llegue a trabajar a la Casa Blanca heredará una economía con problemas profundos y un déficit presupuestal récord que podría restringir sus planes de gastos.
Cada uno de los adversarios dijo que las nuevas cifras apoyan su posición política.
“La caída en el PIB no sucedió por accidente: es resultado directo del modelo económico del gobierno de George W. Bush; políticas que John McCain ha apoyado durante los últimos ocho años”, dijo Obama, quien prometió proporcionar alivio fiscal a las familias de clase media y ayudar a la gente a enfrentar la ejecución de su hipoteca.
Señalando el triste estado de la economía, Doug Holtz-Eakin, asesor de política de la oficina de campaña de McCain, respondió que “Barack Obama aceleraría este curso peligroso”.
