- Monseñor Brenes asegura que “del actuar correcto dependerá la paz y tranquilidad” en los comicios y que lo contrario deslegitimaría el proceso
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La Iglesia católica elevó ayer su llamado para que las elecciones municipales que se realizan mañana en 146 de los 153 municipios del país se desarrollen en paz y que “cada nivel” del sistema electoral sea honesto, justo y transparente.
Ayer por la tarde, en un mensaje a la nación, el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, calificó la labor de los funcionarios electorales como una “responsabilidad gravísima” y estimó que el “reto moral de hacer lo correcto” es “un signo de respeto al voto que los ciudadanos deben emitir en conciencia y con responsabilidad cívica”.
Brenes advirtió que “de ese actuar correcto dependerá la paz y la tranquilidad de nuestros municipios” y que en lo contrario “se corre el riesgo de ser causa de situaciones que podríamos lamentar y vendrían a deslegitimar este proceso electoral”.
En esta última semana la Iglesia católica ha insistido en su llamado a la paz y la transparencia, expresada desde agosto en una exhortación de los obispos de Nicaragua, pero que a menos de 24 horas del proceso electoral cobra especial importancia, sobre todo por los temores de que el partido de Gobierno fragüe un fraude electoral.
El llamado también es propicio por la tensión causada a partir de varios incidentes violentos durante la campaña electoral.
Monseñor Leopoldo Brenes insistió en que “hacer lo correcto” es una responsabilidad con la voluntad popular que debe ser asumida “desde cada Junta Receptora de Votos hasta el Consejo Supremo Electoral”.
HOMBACH LAMENTA LAAUSENCIA DE OBSERVADORES
El Obispo de Granada, Bernardo Hombach, también rogó por unas elecciones tranquilas y transparentes e invitó a los nicaragüenses a ejercer su voto.
Pero Hombach no dejó pasar la oportunidad de lamentar que el Consejo Supremo Electoral (CSE) se haya negado a acreditar a los observadores nacionales de Ética y Transparencia (EyT) y el Instituto para la Democracia y Desarrollo (Ipade) que cuentan con una trayectoria de más de diez años como observadores electorales en el país.
“Yo siento más esta decisión porque en las elecciones anteriores (las municipales del 2004) hubo problemas, hubo fraude. ¿Por qué entonces ahora se quita a los observadores?”, cuestionó el Obispo, tras recordar el fraude electoral ocurrido hace cuatro años en Granada, y las acusaciones por otros similares ocurridos en los municipios de Cuapa y Santo Tomás, que pertenecen a la Diócesis de Chontales, de la cual recordó que también fue Obispo menos de cinco años atrás.
El CSE no acreditó a los observadores electorales nacionales porque supuestamente “no tuvo tiempo”, a pesar de que dicha acreditación fue solicitada con meses de anticipación.
El sesgo quedó claro cuando el magistrado presidente Roberto Rivas junto al Presidente de la República, Daniel Ortega, también cuestionaron la necesidad de los observadores y dudaron de su imparcialidad por supuestos vínculos partidarios.
Sin embargo, Ética y Transparencia ha dicho que al CSE no le faltó tiempo para acreditarlos, sino “ganas”, y el Ipade aseguró que se sentían “discriminados” porque el CSE sí acreditó a otros observadores internacionales y no ha ellos que han participado durante años en el proceso.
Ambos también negaron cualquier parcialidad y justificaron su necesidad como una garantía a la transparencia del proceso. Pero la decisión del CSE provocó que los observadores del Ipade cancelaran su labor, mientras EyT decidió aumentar su red de voluntarios de 5 mil a 30 mil observadores, aunque deberán observar desde fuera de los Centros de Votación.
“Yo espero que se haya aprendido del pasado, que se haya aprendido de esto. Lo espero, pero la posibilidad (de fraude) ahora es mucho más fácil porque no hay ninguno que observa, ninguno ajeno al que recibe los votos y la tentación es más grande”, estimó el Obispo, que añadió que por eso llama “a todos, muy especial a todos los que están en los diferentes partidos y en las mesas electorales, para que se dejen guiar por su conciencia”.
Hombach exhortó a los nicaragüenses a participar en estas elecciones en paz y tranquilidad y recordó también que en fue en las elecciones municipales del 2004 que la periodista y corresponsal de LA PRENSA en Santo Tomás, Chontales, María José Bravo, fue asesinada por el ex alcalde liberal de El Ayote, Eugenio Hernández.
ESCOGER A CANDIDADOS “IDÓNEOS”
El llamado hecho ayer por el arzobispo Brenes incluía la invitación a “invocar el Espíritu de la Sabiduría al momento de elegir a las personas más idóneas para la paz y el progreso de nuestras ciudades y pueblos”.
Hombach, por su parte, ofició el jueves una Eucaristía con los candidatos a la Alcaldía de Granada, para bendecirles para que quien gane, gobierne según los principios éticos y cristianos.
A la Eucaristía realizada en la Catedral de la Inmaculada Concepción de María, de Granada, asistieron el candidato de la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (Alianza PLC), Eulogío Mejía, y la candidata del Frente Sandinista, Flor de María Rivera, quienes disputan la comuna de la ciudad colonial que en las elecciones del 2004 los sandinistas ganaron tras la impugnación de una JRV ubicada en una comarca rural, camino a Malacatoya.
HOMBACH: CANDIDATOS, “NO TENGAN AMOS”
El Obispo de Granada también pidió a los candidatos, que sean políticos que “sigan su propia conciencia”.
“Un político que sigue su propia conciencia es el que dice esto es lo que yo tengo qué hacer y no obedezco a ningún amo”, explicó Hombach.
Además, el Obispo pidió “no tomar los municipios como finca propia de la que puedan disponer, sino tenerlos como un mandato del pueblo, donde el pueblo tiene que tener el derecho y la posibilidad de controlar y de saber lo que pasa”.
“Ustedes —continuó el Obispo en la Eucaristía— deben elegir a sus colaboradores por sus capacidades, no por su pertenencia política, no porque les han apoyado o porque tengan un compromiso con él. Los que les han apoyado lo tienen que haber hecho por su propio idealismo y no con la idea de tener un puesto en la Alcaldía. No debe de ser así y ese es un poco el problema de la Alcaldía de Granada”, anotó.
Actualmente la Alcaldía de esa ciudad colonial está a cargo de la sandinista Rosalía Castrillo, quien debió asumir la administración luego que el alcalde Álvaro Chamorro Mora se viera obligado a renunciar porque era acusado por varios delitos de corrupción, sobre los cuales la Contraloría General de la República (CGR) resolvió responsabilidades.
MÁNTICA BENDICE A OBSERVADORES DE EYT
También, ayer por la mañana el vicario pastoral de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Miguel Mántica, bendijo, en nombre de monseñor Brenes, a un grupo de los observadores de Ética y Transparencia, que decidieron observar el proceso electoral, aunque carezcan de una acreditación del CSE.
En la bendición, Mántica pidió “para que este proceso electoral pueda realizarse en paz, en un ambiente verdaderamente democrático” y “para que aleje el odio, la división entre los nicaragüenses, y juntos podamos construir una sociedad mejor”.
Mántica explicó que a la Iglesia no le corresponde dar legitimidad a los observadores electorales, porque su labor es espiritual.
Sin embargo, dijo también que “todo esfuerzo que vaya en el bien de la nación, la Iglesia lo bendice; si es algo para el mal no podemos bendecirlo, más bien tenemos que reprobarlo, pero la Iglesia desde su visión espiritual bendice lo que es positivo” y estimó que “la trayectoria de los observadores es positiva y tienen una imparcialidad”.
OBSERVADORES SIN MIEDO
Luego de la bendición, el director ejecutivo de Ética y Transparencia (EyT), Roberto Courtney, consideró que la bendición recibida “no es exclusiva para los observadores de EyT”, porque ellos interpretaban que ésta “es una bendición al pueblo nicaragüense, al pueblo entero que será observador de su proceso, pero también una bendición a los partidos políticos, a los candidatos, a los activistas, absolutamente a todo el mundo”, dijo el director de EyT.
Courtney explicó que la labor de EyT será “verificar la honestidad y la justicia del proceso electoral y la fidelidad de los resultados electorales en la medida en que éstos sean apegados a la voluntad popular”.
Néstor Galeano, coordinador de EyT en el Distrito VI de Managua, confió en la metodología de observación electoral del organismo y aseguró que ellos no provocarán ningún tipo de violencia.
Álvaro Torres, coordinador del Distrito IV, también agregó que en caso de actos de violencia ellos se retirarán de los centros, luego de registrar algún incidente y no intervendrán por ningún partido político, porque esa no es su labor.
Eveling Montiel, coordinadora del Distrito II, dijo que ellos desarrollarán su labor en calma y no temen que ocurra alguna agresión, porque ellos no participan con nadie en el proceso y recordó que en el 2004 tampoco contaron con la acreditación del CSE.
