- Y la transmisión de datos al Centro de Cómputos
El cierre de las Juntas Receptoras de Votos (JRV) y la transmisión de datos de las elecciones municipales de mañana, serán las dos grandes pruebas finales que enfrentará la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC)-Movimiento Vamos con Eduardo, dijo ayer el jurista Sergio García Quintero.
Quintero, miembro de la junta directiva del Movimiento Vamos con Eduardo, criticó al Consejo Supremo Electoral (CSE) por supuestamente no cumplir con todas sus obligaciones, y del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) indicó que están dispuestos a “alterar” la elección en las JRV donde vayan perdiendo.
“Uno espera cualquier tipo de sorpresa a ese respecto, porque entiendo que en las urnas donde el FSLN considera que está vencido, ellos van a crear problemas, ellos persiguen cómo robarse las urnas y cómo alteran el proceso electoral”, dijo García Quintero.
El jurista adujo que la tinta indeleble que se utilizará el día de las elecciones también podría ser usada de forma no correcta.
“Se habla de que la tinta indeleble nunca pudieron probarla ante los observadores. Parece que de manera secreta, porque son cuestiones que manejan ellos, pueden hacer perfectamente que la tinta se borre en segundos y así permitir que las personas puedan votar de nuevo en otros lugares o volver a hacer fila en el mismo lugar, para alterar el orden, porque pretenden en algún momento, de manera abierta, suspender la votación, aunque no sean las seis de la tarde, como dice la ley”, denunció García Quintero.
La desconfianza en torno al CSE también se ha regado a través de mensajes electrónicos, según los cuales la tinta de los lapiceros que habrá en las JRV se borrará de las boletas algunas horas después de usarse, por los correos de la ciudadanía recomiendan a los electores llevar sus propios lapiceros, para marcar la casilla de su preferencia.
Pese a los señalamientos, las autoridades del CSE han defendido en todo momento la transparencia del proceso, que culminará el domingo con la elección de alcaldes y concejales en 146 municipios de Nicaragua.
Pero García Quintero se expresó ayer muy desconfiado de posibles malas jugadas.
“Sus intentos no van a cesar hasta el momento del escrutinio y cuando se trasladen las urnas a los Centros de Cómputos, porque no van a escatimar posibilidad alguna como para no pretender alterar los votos”, manifestó García Quintero.
Para los miembros de la Alianza PLC el único antídoto ante las posibilidades de un fraude electoral es el voto masivo de los ciudadanos, quienes en las encuestas han dicho que un 80 por ciento saldrá a votar.
