La Asociación Binacional de Solidaridad con los Nicaragüenses radicados en Costa Rica renovó parte de su directiva, con la intención de seguir destacando en este país la “cultura pinolera”, algo que hace desde el 2004.
En su sesión anual, la junta directiva reeligió a Fátima Aguirre como su presidenta, Eduardo Flores como vicepresidente; Cecilia Borge, secretaria; Mario Bello Abaunza como fiscal y Gerardo Velasco como asesor legal.
Todos son inmigrantes nicaragüenses, excepto Velasco, un costarricense que ha destinado parte de su vida a conjugar la cultura de los dos países.
Completan la directiva Eva Martha González y Margot Guillén, otra costarricense que está trabajando por la hermandad de los dos países. También están Adrián Centeno Soza, Erwin Calero Orozco y como responsable de comunicación y prensa, el periodista Elvis Martínez.
Desde el 2004 esta Asociación ha celebrado con éxito el Festival Día de las Madres y el Día de la Independencia, pero a la vez brinda apoyo a pequeñas comunidades y grupos folclóricos, así como la promoción de derechos humanos.
Aguirre explicó que nunca han recibido ningún tipo de ayuda de gobiernos ni de organismos internacionales, a pesar de que tienen proyectos por ejecutar a beneficio de la comunidad inmigrante, además de charlas sobre derechos laborales, derechos humanos y clases de inglés, entre otros.
“En esta ocasión también se formó un comité de apoyo y un gestor de proyectos, ya que hay muchos proyectos que a falta de presupuesto se han quedado sin hacer. Hemos buscado ayuda en múltiples ocasiones con el Gobierno de Nicaragua, pero pareciera que no hay interés por solucionar los problemas que aquejan a nuestros conciudadanos”, sostuvo.
La Asociación Binacional, formada desde el 2002, es una de las fundaciones con más prestigio entre la comunidad nicaragüense en Costa Rica y realiza múltiples trabajos para que los migrantes gocen de espacios de participación e inserción en este país.