Miles de inmigrantes latinoamericanos prefieren ahora volver a casa, a medida que la crisis económica en Estados Unidos hace aún más escasos los empleos en el ramo de la construcción, jardinería y restaurantes.
Luego de luchar para pagar su alquiler mensual de 300 dólares y enviar dinero a su esposa y sus dos hijos en Honduras, Dionisio Urbina prefirió rendirse y ahorrar para un boleto de avión sin regreso con destino a su país.
“Perdí la esperanza de encontrar trabajo”, dijo el jornalero ilegal de 54 años, afuera de una sucursal de Home Depot, en la cuarta semana consecutiva sin que consiguiera empleo. “Tengo nostalgia por mi tierra, es mejor que me vaya”.
El flujo de inmigrantes que regresan a su país parece ser cíclico, muchas personas vuelven para la temporada navideña, pero algunas autoridades afirman que este año se puede notar un efecto de inmigración inversa mayor de lo común.
El gobierno de la Ciudad de México estima que entre 20 mil y 30 mil inmigrantes más de los normales volverán de Estados Unidos en los próximos meses, pues no pueden encontrar trabajo.
Menos inmigrantes son descubiertos cruzando la frontera ilegalmente.