- Obispos sugieren “revisión y cotejo” de actas, para superar “desconfianza generalizada” sobre los resultados electorales presentados por el CSE
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La Conferencia Episcopal de Nicaragua que reúne a todos los obispos del país, sugirió ayer “la revisión y cotejo de las actas en manos de los partidos políticos participantes tal y como fueron firmadas en el momento de cierre de las Juntas Receptoras de Votos (JRV)”, como solución a “la desconfianza generalizada de la población” sobre los resultados de los comicios municipales realizados el domingo.
En una Carta Pastoral leída por el secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor René Sándigo, los obispos estiman que esa “revisión y cotejo” debe realizarse “ante fiscales de los partidos políticos y organismos de observación nacionales e internacionales”.
Ayer, el Consejo Supremo Electoral (CSE) detallaba en su sitio web el escrutinio de 10 mil 162 JRV de las 11 mil 818 que existen en el país. Ese conteo, no actualizado desde el lunes por la tarde, mantiene la ventaja para el Frente Sandinista en unas 93 alcaldías, incluida Managua.
Mientras, la opositora Alianza Partido Liberal Constitucionalista (Alianza PLC) ganaría en 47 localidades, la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) en dos, y continúan pendientes los resultados de otros cuatro municipios de los 146 que participaron en los comicios.
PIDEN AL CSE QUE SEA TRANSPARENTE E IMPARCIAL
Los obispos también hicieron un “urgente llamado” al CSE para que actúe “con honestidad, transparencia e imparcialidad, por su dignidad personal y el respeto al voto sagrado que en conciencia depositó nuestro pueblo en las urnas”.
La Iglesia católica ha participado activamente como guía espiritual durante este proceso electoral y ayer justificó su nuevo mensaje como “una postura clara en favor de nuestro pueblo, que hoy se siente frustrado por los resultados electorales en muchas municipalidades”.
VARIAS IRREGULARIDADES DESLEGITIMAN COMICIOS, SEGÚN LA IGLESIA
En su mensaje, la Conferencia Episcopal celebró y agradeció “profundamente a la ciudadanía por el ejemplo cívico manifestado el día de las votaciones”.
Sin embargo, estimó que a pesar de ese ejemplo, los obispos perciben una “frustración” entre los nicaragüenses y aseguraron que ésta tiene su base en “una serie de irregularidades” ocurridas a lo largo de todo el proceso de los comicios y que esas son las que “deslegitiman y ponen en entredicho el proceso electoral en muchos municipios y cabeceras departamentales, arriesgando la institucionalidad democrática del país”.
Según la Iglesia, esas irregularidades son “la supresión de personerías jurídicas de partidos políticos”, que fue el caso del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y Partido Conservador (PC), cancelados por el CSE a mediados de junio.
Además, “la retardación del proceso de cedulación” y “la no entrega a tiempo de muchas cédulas de identidad”, debido a que miles de personas no recibieron su documento a pesar de las largas horas que esperaron en filas en las diferentes sedes locales del tribunal electoral.
Otra de las irregularidades señaladas por los obispos es “la no acreditación de observadores nacionales e internacionales”, pues el CSE negó la acreditación a los organismos nacionales Ética y Transparencia (EyT) y al Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade) y no hubo invitación para la OEA y el Centro Carter, de los Estados Unidos, que tradicionalmente han participado como observadores electorales en Nicaragua.
La Iglesia tampoco obvió las irregularidades registradas el día de la votación, como “el cierre temprano de las Juntas Receptoras de Votos y la expulsión de los fiscales” u otras denunciadas tras el escrutinio como “las incoherencias entre las actas firmadas por todos los fiscales y los informes televisados emitidos por el CSE, e impugnaciones infundadas de JRV”.
INSULZA DESTACA QUE LAOBSERVACIÓN ES LA QUE RESUELVE LAS DUDAS
El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, también expresó ayer su “preocupación” por las dificultades surgidas en la etapa del cómputo electoral, según un comunicado publicado en la página web de esa organización.
Según ese escrito, Insulza “manifestó su preocupación por las dificultades surgidas en Nicaragua en la etapa de los cómputos de las elecciones municipales”, realizadas el domingo en 146 de las 153 localidades de todo el país.
En estas elecciones municipales la OEA no participó como organismo de observación electoral porque no fue invitada por el Gobierno del presidente Daniel Ortega, aunque precisamente su última participación fue en las elecciones del 2006, cuando Ortega ganó la Presidencia con el 38 por ciento de los votos válidos.
En aquella ocasión la OEA realizó la observación más prolongada de su historia, con una misión de más de 200 observadores que permanecieron durante 11 meses en el país, según recuerda el mismo comunicado de la organización internacional.
El comunicado destaca que el máximo representante de la OEA dijo en ese sentido que “una de las ventajas de las Misiones de Observación es que permiten resolver las dudas en momentos en que los resultados son estrechos, como ocurrió en las elecciones del 2006”.
“Insulza —continúa el comunicado de prensa— señaló que la organización siguió con atención el proceso de recuento aún en marcha e hizo ver que no habiendo sido invitada a observar estos comicios, la OEA no está en condiciones de emitir opinión sobre ellos”.
Sin embargo, el Secretario General llamó a todas las partes del proceso electoral a que “encuentren a través de diálogo un mecanismo superador de esta situación, cuyo agravamiento implicaría un serio retroceso para el proceso democrático”.
Además, insistió en que “es necesario que sean los criterios incluidos en la Carta Democrática Interamericana (de la cual Nicaragua es firmante) los que guíen el camino de la solución a esta controversia seria”.
OBISPOS PIDEN JUSTICIA Y FORTALEZA POLÍTICA
En Nicaragua, los obispos también hicieron un llamado a los líderes de “todos los partidos y a sus fiscales” para que éstos trabajen “con integridad, moral y prudencia, por la verdad y la justicia, consagrándose con sinceridad y rectitud, más aún con caridad y fortaleza política al servicio del bien común”.
La Conferencia Episcopal también invitó “a la empresa privada, al cuerpo diplomático acreditado en nuestro país y a los organismos internacionales, a continuar contribuyendo activamente con la institucionalidad democrática de la nación, sobre todo en estos momentos en que la ciudadanía demanda legitimidad del proceso electoral”.
El mensaje de la Conferencia Episcopal fue firmado su presidente y Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes; el vicepresidente y obispo de Granada, monseñor Bernardo Hombach, y el secretario y Obispo de Juigalpa, monseñor René Sándigo.
Además, los obispos Bosco Vivas Robelo, de León; Abelardo Mata Guevara, de Estelí; Jorge Solórzano Pérez, de Matagalpa; Carlos Herrera Gutiérrez, de Jinotega; Pablo Schmitz Simon y David Zywiec Sidor, del Vicariato Apostólico de Bluefields.
“LA JUSTICIA ES LA BASE DE LA PAZ”, RECUERDA HOMBACH
Tras la lectura del mensaje, los obispos continuaron su reunión sin ofrecer más declaraciones a los medios de comunicación. Pero horas antes de ese encuentro, LA PRENSA logró conversar con el Obispo de Granada, Bernardo Hombach.
El vicepresidente de la Conferencia Episcopal manifestó que es importante “buscar la paz y la unión”, pero dijo que también “es importante que se respete el voto de los ciudadanos”.
“Es importantísimo que se respeten los votos, porque si no va a traer graves consecuencias para la paz y para el orden interno del país”, aseguró el Obispo, que citó al profeta Isaías para agregar que “la justicia es la base de la paz”.
El obispo Bernardo Hombach dijo que el llamado a las autoridades del Poder Electoral es que los resultados “obedezcan a la realidad” y que ese tribunal “no juegue con la decisión del pueblo”.
(Con colaboración de Yader Luna García).
