El Presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, calificó ayer de “graves” los acontecimientos que ha vivido Nicaragua luego de las elecciones municipales del pasado 9 de noviembre y consideró importante la intervención de organismos internacionales.
Al ser consultado sobre la situación en el vecino país, el mandatario salvadoreño afirmó que no ha tenido la oportunidad de hablar vía telefónica con su colega Daniel Ortega, pero que ha “querido ser prudente frente a (los) acontecimientos graves que estamos viendo”.
Agregó que “nosotros como Gobierno de El Salvador no podemos intervenir en asuntos internos de Nicaragua”, pero que debido al “nivel de violencia” que se ha registrado en los últimos días, la situación “le corresponde a organismos internacionales”, sin precisar el tipo de rol que éstos deberían desempeñar.
El miércoles el representante de la ONU en Nicaragua, Alfredo Missair, pidió resolver con “calma” y con respeto a los derechos humanos la situación, mientras la Mesa de Cooperantes pidió “disipar dudas” respecto a los resultados, que aún no ha oficializado el Consejo Supremo Electoral (CSE).
Saca reiteró que “respetamos la situación de Nicaragua”, al tiempo que se mostró esperanzado en que “se ponga de acuerdo la oposición con el partido oficial (el Frente Sandinista), porque hay acusaciones de fraude”.
Aseguró que el CSE “tendrá que emitir su dictamen final” y que este proceso “a lo mejor salva la situación”.
La oposición, que encabeza el liberal Eduardo Montealegre, ha rechazado los resultados preliminares y los califica de “fraudulentos”.