Nunca se imaginaron que sería un día muy agitado, cuando el paro del día parecía terminar.
Los transportistas descansarían para una segunda jornada de protesta el próximo día. Eran las 4:00 p.m., del 6 de mayo.
En ese momento, repentinamente los trabajadores del volante fueron reprimidos por la Policía, y producto de la refriega más de 40 personas resultaron detenidas.
También hubo un fallecido, el taxista Pedro Martínez Chávez, de 70 años, quien murió luego de ser golpeado, supuestamente a manos de los agentes policiales, según denunciaron los transportistas en ese momento.
Los transportistas exigían la adquisición del combustible más barato y para ejercer presión, se apostaron en las dos entradas principales a la ciudad: León-Chinandega, y la de León-Managua.
