- Organismo de observación pide al CSE respetar la voluntad popular
Arlen Cerda
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El grupo cívico Ética y Transparencia (EyT) pidió a los diferentes partidos políticos que las elecciones en los siete municipios de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN) “no tengan el sabor amargo y las peligrosas secuelas” de las elecciones municipales del pasado 9 de noviembre.
“Las elecciones son un pequeño paso en el ejercicio de ciudadanía, son un muy importante espacio democrático, en el que manifestamos nuestros intereses y generamos condiciones de gobernabilidad”, indica un comunicado.
“Queremos que el pueblo costeño tenga la oportunidad de elegir libremente a sus autoridades municipales, que mejor puedan ejercer la labor edilicia en cada uno de los municipios”, agrega.
Asimismo, advierten que un fraude electoral similar al de los recientes comicios sería peligroso para la estabilidad del país.
“No quisiéramos que se repita la incertidumbre y la insatisfacción que ha reinado en las elecciones de noviembre, ni violencia y asonadas, porque lo último que necesita la Costa y su población es una inestabilidad mayor a la que ya existe”, menciona.
PLC huele otro fraude
El representante legal de la Alianza Partido Liberal Constitucionalista-Movimiento Vamos con Eduardo, Wilfredo Navarro, envió una carta al presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, demandando la acreditación de observadores nacionales e internacionales para los comicios del próximo domingo en siete municipios de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Navarro sostuvo que el Estado de Nicaragua ha suscrito convenios que promueven la participación de observadores, pero acusó al CSE de oponerse porque supuestamente alista otro fraude en la RAAN.
“Para nosotros la falta de observación internacional en la Costa Atlántica implica que existe ya preparado un fraude de grandes dimensiones, como el de las elecciones del 9 de noviembre y por lo tanto lo estamos denunciando desde ahora”, dijo Navarro.
En los comicios del 9 de noviembre el CSE no acreditó ni a observadores internacionales reconocidos, como el Centro Carter, ni a los locales, como Ética y Transparencia.
“Todas las condiciones están dadas, la misma constitución de las Juntas Receptoras de Votos, el mismo control y secretismo de las estructuras del Consejo Supremo Electoral, la actitud autoritaria de los funcionarios del Consejo, la negativa de la misma Policía a poyar las denuncias contra las situaciones que se están dando, demuestran que en la Costa se va a repetir el mismo fraude”, añadió Navarro.
