- Para mejorar beneficios
EFE/ wASHINGTON
El presidente mexicano Felipe Calderón, que ayer se reunió con el Presidente saliente de EE.UU., George W. Bush, expresó su disposición a revisar aspectos del TLCAN y reiteró su compromiso contra el crimen organizado.
Calderón, quien ayer puso fin a una visita de dos días a Washington, ha sido durante este viaje el primer líder extranjero que se ha reunido con el presidente electo, Barack Obama, y uno de los últimos en decir adiós a Bush, que dará el relevo en la Casa Blanca el próximo martes.
Con ambos líderes, el Presidente mexicano ha repasado asuntos como el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) o la lucha contra la violencia generada por el narcotráfico.
En declaraciones tras su encuentro con Bush en el Despacho Oval, Calderón declaró su respaldo a ese acuerdo, pero expresó su disposición a revisar aspectos de ese tratado, tal y como Obama indicó durante su campaña electoral que quería hacer.
El Presidente mexicano subrayó la importancia del TLCAN, que ha sido “muy útil” para los dos países, ha permitido crear millones de puestos de trabajo en EE.UU. y ha convertido a México en el segundo importador de bienes estadounidenses, precisó.
Calderón también indicó que en su encuentro con Obama, el lunes, en la sede del Instituto Cultural Mexicano en Washington, habló con el Presidente electo sobre su disposición a “construir sobre la base de lo ya logrado en el Tratado de Libre Comercio”, con el fin de que México y EE.UU. puedan enfrentarse “a mejorar los beneficios del intercambio comercial”.
También expresó su disposición a “revisar (…) aspectos que preocupan no sólo a los estadounidenses, sino también a los mexicanos”, en las áreas de medioambiente y protecciones laborales, dijo.
En sus reuniones tanto con Obama como con Bush, Calderón abordó también asuntos como la violencia procedente del narcotráfico en su país.
En sus declaraciones, Calderón aseguró: “El problema del crimen organizado y del tráfico de drogas en particular no es un problema sólo de México, sino internacional, un problema común y que debemos abordar en común”. México mantiene “un claro compromiso para combatir y derrotar” esa lacra, subrayó.
Por su parte, Bush aseguró que su colega mexicano “entiende las responsabilidades de su Gobierno para conseguir la seguridad” de México, y agregó que Calderón “no permitirá que su país, o partes de su país, queden controladas por los narcotraficantes”.
