CORRESPONSAL/GRANADA
El pasado martes, la Iglesia católica celebró el 107 aniversario del natalicio de Sor María Romero, la beata nicaragüense que dejó parte de su vida en Costa Rica. En Granada se mantiene vivo su legado de amor y caridad por el prójimo.
Ese día se ofició misa en la mañana y en la tarde, mientras el Santísimo Sacramento estuvo expuesto para la adoración de los católicos que gustan orar.
Sor Melania Martínez Álvarez, responsable de la casa natal Sor María Romero, en Granada, dijo que hace tres años iniciaron la devoción de pedir un regalo en honor a la beata.
Estas ofrendas pueden ser lápices, cuadernos, mochilas o cualquier tipo de utilería escolar, el objetivo es llevarlos a los niños de los barrios más pobres.
Sor Melania dijo que estos donativos escolares también los comparten con los reos del Sistema Penitenciario de Granada, donde hay 900 internos y una gran parte de ellos estudia.
La religiosa dijo que a Sor María le caracterizaba ayudar al más débil y era muy devota de la Virgen y de Jesús Sacramentado.
SÓLO UN MILAGRO
Refirió que sólo falta un milagro hecho por Sor María Romero, que será aprobado por el Vaticano, para que la beata sea santa.
Citó que el año pasado estuvo de visita un sacerdote enviado por el Papa Benedicto XVI para constatar cómo es la devoción de los nicaragüenses hacia Sor María.
“Estuvo en esta casa celebrando una eucaristía y la casa se les llenó totalmente y hasta se cerró la calle. Después de la misa el padre estuvo muy satisfecho y recibió 45 testimonios de los fieles, sabemos que en Roma hay varios milagros, pero el Papa (Benedicto XVI) se tiene que pronunciar por uno más”, dijo.
