- Johnny Weissmuller murió hace 25 años; pero hoy, después de más de dos décadas, el grito del “hombre mono” aún puede escucharse
Redacción Internacional/ EFE
El grito más emblemático de la historia de Hollywood enmudeció hace 25 años con la muerte, el 20 de enero de 1984, de Johnny Weissmuller, el campeón olímpico de natación que se pasó al cine para convertirse en el más famoso Tarzán.
Aunque en su época como campeón de natación Weissmuller era ya muy conocido, la fama mundial la alcanzó interpretando a Tarzán, el “buen salvaje” que corría la selva de liana en liana, luchaba contra despiadados animales y congregaba a otros al sonido de su portentoso grito.
Y es que si algo se recuerda de Tarzán-Weissmuller —la historia del cine tuvo a cinco antes, todos del celuloide mudo, y a otros después— es ese grito a pleno pulmón.
Sin embargo, el origen de tan famoso alarido no queda claro, pues mientras Weissmuller decía que se había inspirado en los cantos tiroleses, la Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) indicó que expertos de sonido lo amplificaron con ruidos de animales, y otras teorías aseguran que se recurrió a un tenor para grabar una parte.
Weissmuller, que dio vida a Tarzán en más de una docena de películas entre 1932 y 194, logró la fama mundial en dos actividades bien diferentes, pues antes de llegar a Hollywood ya era uno de los mejores nadadores de la primera mitad del siglo XX.
Nació en 1904 en la ciudad de Temesvar (actual Timisoara, Rumanía) en el entonces Imperio Austro-Húngaro, pero sus padres emigraron a Chicago cuando era un bebé y posteriormente él aseguró haber nacido en Pensilvania, quizás para ser elegido en el equipo olímpico estadounidense.
Su carrera deportiva fue impresionante: cinco medallas de oro con otros tantos récords olímpicos, en los Juegos de París (1924) y de Amsterdam (1928), 67 récords mundiales y la proeza de ser el primero en nadar los cien metros libres en menos de un minuto.
El actor debutó con Glorifying the American Girl (1929) en el papel de Adonis, y fue modelo de bañadores y ropa interior.
Mientras, la MGM estudiaba llevar al cine dos historias de Edgar Rice Burroughs (1875-1950) sobre el personaje de un niño huérfano crecido en la selva.
La oportunidad le llegó a Weissmuller cuando nadaba en la piscina de un hotel y el guionista Cyril Hume, que trabajaba en la adaptación cinematográfica, le propuso ser el “hombre-mono”.
Nacía así para el cine Tarzan, the Ape Man (1932), un éxito de taquilla y primer paso a la fama para Weissmuller, su inseparable compañera Jane —papel que interpretó en seis cintas Maureen O’Sullivan— y la chimpancé Chita.
MGM produjo seis títulos como Tarzan and his Mate (1934) y Tarzán Escapes (1936), hasta 1942, cuando renunció al personaje y a Weissmuller, que pasaron a RKO, donde hizo otras seis películas.
SÍ SE CREYÓ EL CUENTO
La última aparición en el cine de Johnny Weissmuller fue con Won Ton Ton, en 1976, un año antes de su segundo ingreso en un hospital, en California, debido a una trombosis cerebral y un paro cardiaco.
Weissmuller se mudó con su sexta y última esposa, María Brook, en 1979 a Acapulco (México), donde residió cerca del lugar donde había rodado su última película como Tarzán, y allí falleció en 1984 por un derrame cerebral, cuando se decía que había perdido la cabeza y que estaba convencido de ser realmente el “hombre mono”.