La Federación Internacional de Periodistas (FIP) condenó ayer la violencia que sufren los medios de comunicación en Venezuela, personificada en el asesinato de dos periodistas en lo que va del año.
“Enero ha sido un mes fatídico para la libertad de expresión en Venezuela”, afirmó en un comunicado el director para América Latina de la FIP, Gregorio Salazar.
“Dos periodistas han sido asesinados, otro ha sobrevivido a un intento de asesinato y se han cometido una serie de ataques criminales y serias violaciones contra la libertad de prensa”, añadió Salazar.
La FIP denunció el asesinato de Orel Sambrano, editor del semanario político ABC, vicepresidente de la estación regional Radio América 890 AM y columnista del diario regional Notitarde.
Sambrano fue tiroteado a quemarropa el pasado viernes en la ciudad de Valencia (Estado de Carabobo), por dos hombres que lo interceptaron en una motocicleta.
Su muerte se añadió al asesinato, el 1 de enero, del reportero gráfico Jacinto López, en un incidente en Barquisimeto (Estado de Lara), en el que un colega suyo resultó herido, y que se atribuyó a la criminalidad común.
Además, Rafael Finol, un periodista del diario El Regional, resultó herido de un disparo en la cabeza la pasada semana a la entrada de la sede del periódico.
“La hostil relación del gobierno venezolano, de sus partidarios y de determinados grupos afines hacia los periodistas, ha convertido a los comunicadores sociales en objetivos”, según la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (Fepalc).