- Orgullo iraquí
El hombre que arrojó sus zapatos al entonces presidente George W. Bush generó un aluvión de bromas, sátira política y manifestaciones en el mundo árabe, a lo que se suma ahora una obra de arte: la estatua de un zapato de cobre y fibra de vidrio, del tamaño de un sofá, que fue develada formalmente ayer en el pueblo natal de Saddam Hussein. El creador la describió como un homenaje al orgullo iraquí.
