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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

(LA PRENSA/J. FLORES)

“EE.UU. es el país que más daño nos ha hecho”

Afirma que lo nombraron cónsul porque “el comandante (Ortega) vio que me había ganado un respeto en la comunidad”. Igual que el Presidente de Nicaragua, Martínez cree que si Washington le corta la ayuda a su país, habrán otras naciones que se la repondrán, aunque admite que la Venezuela de Hugo Chávez “tiene todas las […]

  • Afirma que lo nombraron cónsul porque “el comandante (Ortega) vio que me había ganado un respeto en la comunidad”. Igual que el Presidente de Nicaragua, Martínez cree que si Washington le corta la ayuda a su país, habrán otras naciones que se la repondrán, aunque admite que la Venezuela de Hugo Chávez “tiene todas las mejores intenciones, pero tiene sus problemas y no tiene tampoco los fondos que tiene Estados Unidos, eso es ridículo”

Luis Martínez, cónsul general de Nicaragua en Miami

CORRESPONSAL/MIAMI, FLORIDA

En los dos años que lleva en el cargo de cónsul general de Nicaragua en Miami, lo que más ha dado a conocer a Luis Martínez son los conflictos en que se ha metido.

Fue muy criticado por intentar remover el monumento a Rubén Darío, situado en el parque del mismo nombre en esa ciudad de Florida, y un caricaturista lo denunció por no cumplir un acuerdo de contratación y pago.

Después se descubrió que pagaba un buen salario a un funcionario del Condado, por supuestos servicios para conseguir inversionistas y llevarlos a Nicaragua; y luego montó un negocio privado de fotografías dentro del Consulado, cuyos ingresos iban a manos privadas en vez de pasar a las cuentas de la Cancillería.

En esta entrevista con LA PRENSA, el cónsul trata de explicar qué pasó en cada caso y por qué el presidente Daniel Ortega lo tiene en ese cargo.

Hay mucho malestar entre la comunidad de Miami hacia usted, por el caso del intento de remoción de la estatua de Rubén Darío… Le consideran una persona controversial.

Yo reconozco mis fallas, es primer año que estoy en la diplomacia, lo mío ha sido activismo partidario y reconozco que en la diplomacia las cosas funcionan de otra manera; además, mis sentimientos para la comunidad siempre han sido buenos. Reconozco que lo del parque, aunque teníamos buenas intenciones, no era lo que ellos dijeron, de remover la estatua y llevarla a los baños, no era eso; la intención era subir la estatua para que no se inundara y hacer un kiosco. Creo que fallé al no presentarlo a la comunidad.

En el caso del boicot a la protesta de nicaragüenses frente al Consulado, que pedían respeto a los resultados electorales en Nicaragua, existe la percepción de que usted quiere imponer aquí la misma situación que en Nicaragua, donde su partido no permite que la gente se manifieste en las calles.

No significa que los grupos políticos no puedan realizar sus actividades políticas… Cada quien hace su actividad política. Si están en contra del Gobierno que protesten, a como los otros (los sandinistas) van a tener derecho a defenderse. Pero cuando se trate de la comunidad, tenemos que trabajar mancomunados. El hecho que vinieron aquí (los manifestantes), que la gente lo ve de esa manera, es su derecho de verlo, pero recordá que donde vinieron fue aquí y aquí fue donde vino la otra parte.

Pero usted llamó a sus partidarios sandinistas, hay información de que usted convocó al boicot vía telefónica.

No, no, niña. Más bien trato y paro. Al Emilio (Rodríguez, activista sandinista) lo paro mucho, que no hable en la radio porque muchas vulgaridades, no tiene un lenguaje, crea conflictos. Pero es la parte política que le va a manejar tanto el PLC como el FSLN, ya eso es política hacia Nicaragua.

En el caso del agregado comercial, Armando Molina, ¿no es un salario que el Gobierno de Nicaragua estaría pagando por nada, si se sabe que Molina trabaja para el condado Miami Dade, en el mismo horario del Consulado?

Mirá, hay cosas que la comunidad no entiende, tenemos que ser receptivos, mente abierta y valorar, ver las cosas por sus resultados; lo de comercio implica gastos, relaciones que nadie está dispuesto a hacer.

¿Con el salario que tiene?

Es un salario bajo, si acaso son tres mil dólares. ¿Qué pasa? Que Armando Molina tiene la ventaja de que su esposa trabaja en American Airlines, él puede agarrar un avión para donde sea, sólo tiene que pagar poco como beneficiario.

¿Usted sabía que él no tenía permiso del Condado Miami Dade para laborar en el Consulado?

Supuestamente me dijo que tenía permiso, al igual que se lo habían dado (para laborar) en la universidad.

Pero no lo tenía

Yo le dije, mirá, si no tenés ese permiso, el Condado es el que te va a juzgar, te va a sancionar, pero no me puedo meter en eso; yo veo lo que me corresponde y son los resultados.

¿Todavía trabaja él para el Consulado?

Sí. Por ejemplo, él viaja a Atlanta, hay una empresa ahorita interesada en ir a sacar pescado fresco a la Costa Atlántica. ¿Quién va a estar yendo a Nicaragua, llevando a esta gente a la Costa Atlántica?

¿Quién los lleva?

Armando. Yo no voy a llevarlos. ¿Cuánto cuesta un pasaje en avión? ¿Para qué quiero tener en ese escritorio a un hombre las ocho horas y no se va a ver un resultado?

¿En qué momento se moviliza Molina? Él trabaja en el Condado y las oficinas en el Consulado funcionan en horas laborales.

Me gustaría que una semana estuviéramos trabajando con él en las tardes, él viene aquí (al Consulado) a las 5:00 p.m. y cita a la gente a esa hora. Con los empresarios se va los viernes en la tarde y regresa los lunes, y eso lo ha visto Cancillería (en Nicaragua). Hay que ser tolerantes, la comunidad siempre va a estar buscando un pero, para atacar al Gobierno, pero pongámonos de acuerdo.

También se originó un conflicto por brindar servicio de fotos y fotocopias en el Consulado. ¿No era legal?

Legal sí, a mí ya me habían autorizado (Cancillería), eso yo ya lo había platicado…

¿Por qué esos cobros no están en la lista de aranceles?

Por eso lo hice con una organización non profit (no gubernamental).

¿Era legal que esa organización estuviera aquí, en el Consulado?

Entonces… Y ayudamos, fíjate Judith. Yo te digo que ya estructurando bien (la venta del servicio de fotos) con la comunidad y que ellos lo manejen, porque a mí no me importa que ellos lo manejen, pero que le podamos ayudar a la comunidad.

¿Por qué al inicio cobraban (9 dólares por cliente) y después que salió el artículo en LA PRENSA ya no hubo más cobros?

Porque vino un señor cubanoamericano y miró todo eso y me dijo: “Luis, para qué vas a cobrar, mejor dalas gratis y yo te voy a regalar todo lo que te haga falta de los papeles”.

Pero el servicio lo hicieron gratuito el mismo día de la publicación…

Pero fue porque la gente leyó eso, que me estaban atacando, entonces vino este señor cubanoamericano, me llamó y me dijo: “Dalas gratis porque están diciendo que ese negocio es tuyo, cuando vos ganabas miles de miles con tu compañía de roofing (techos). ¿Vas a estar ensuciándote las manos con eso?”

—¿Qué sucedió al fin con “Archie” nica, el caricaturista Luis Manuel Cuadra que se quejó de que no le pagaron?

Me resintió mucho, Archie, porque yo mucho le tendí la mano; de mi dinero yo le daba, nunca se le prometió aquí un trabajo, él fue quien me pidió ayudarlo y así le podía salir algún negocio. Le conseguí que pintara todas estas cosas (señala los murales en el Consulado).

Pero vi fotos, correos electrónicos donde él le enviaba sus propuestas de trabajo…

Él me pasaba, que podíamos implementar esto, lo otro, pero yo le dije: “No hay cupo, no hay plata”.

¿Y esas fotos donde él está trabajando en los consulados móviles, los trabajos que realizaba en las escuelas con Carlos Montiel (agregado de Prensa y Cultura)?

Iba porque nosotros le dábamos una ayuda y él buscando cómo vender su trabajo. Aquí mismo le conseguimos trabajo para ir a pintar varios murales.

Pero él poseía identificación del Consulado.

No. Mirá, yo le ayudé y ésa fue la propuesta que me hizo, de estar aquí para luego proyectarse y conseguir trabajo y que él nos iba a cooperar con Carlitos Montiel; eso fue…

¿Qué hay de cierto de que usted tiene un negocio de exportación de ganado de Nicaragua hacia Venezuela, en sociedad con otros miembros del Frente Sandinista? ¿Trasladan el ganado desde El Rama en un barco que compraron aquí en Miami?

Lo que la comunidad quiere es empañarle a uno la gestión…

Se interpreta como tráfico de influencias.

Ese barco… A mí me pidieron unos empresarios que les ayudara, porque el dueño de ese barco es un cubanoamericano que se llama Juan López; entonces, para que les ayudara porque ellos estaban en Nicaragua, que conversara con él, pero eso no es mío, eso es de Albanisa que es la empresa nicaragüense-venezolana, ellos son los que le rentaron el barco al hombre éste, es más, el barco está en Nicaragua y está llevando ganado, pero eso es entre Albanisa y el dueño del barco.

¿Usted no es accionista de esa empresa?

El único negocio que yo tengo es el Centro de Equinoterapia Los Mimados, que más bien gasto dinero en ello, es algo que yo hago porque me nace. Mi negocio es con el pueblo, el pueblo me pone aquí y yo le devuelvo al pueblo.

Se dice que el barco lo compraron en mal estado y lo repararon en El Rama.

No. Es que ahí hubo muchas cosas. Por eso es que Albanisa me pide el favor que intervenga con Juan López, porque lo tengo aquí cerca y que busque un abogado porque tuvieron ciertas fricciones al comienzo, pero todo salió bien; es más, el barco está ahí todavía, llegaron a acuerdos y están trabajando.

¿Qué méritos tiene usted para que lo hayan nombrado Cónsul?

Cuando comenzó la lucha por el estatus aquí, había dos organizaciones que eran las que manejaban la comunidad, que se aprovechaban y vivían de la comunidad. Una de ellas era la de Cristóbal Mendoza, del Comité de Pobres en el Exilio (Conipoe), y la de Nora Sándigo, Fraternidad Americana Nicaragüense. Ellos, durante tantos años, no lograron hacer nunca nada, a ellos no les interesaba porque vivían de la coima del exilio, le quitaban para esto que para el otro, que para el permiso de trabajo, que les llenaban los permisos de trabajo y utilizaban a las organizaciones para codearse con los políticos como Ileana Ros-Lehtinen, Lincoln Díaz-Balart; ésa era la vida de ellos, era para sacar provecho personal, nunca hicieron nada. Cuando yo vine, porque era uno de los que estaba ilegal, comencé primeramente y es ahí donde salto al ambiente comunitario, yo de mi negocio le mando un boleto a Arnoldo Alemán para que viniera a la Casa de Blanca a hablar por nosotros; eso fue una bomba porque lo tomó como burla, pero no lo hice con esa intención. Yo quise unir a las organizaciones, pero como andaban jalando agua para su molino no se pudo hacer nada, y me dije: “Ve, que lindo, Cristóbal Mendoza y los que le rodean son residentes; la otra, la Nora Sándigo con su Fraternidad ya era hasta ciudadana americana; el otro, su brazo derecho (Alfonso) Oviedo, era ciudadano americano”. Entonces, me dije: “Cómo esa gente va a luchar por nosotros”; y creamos con varios amigos el Bloque de Apoyo a la Unidad Nicaragüense (Baunic). En abril creamos Baunic, la huelga de hambre la hicimos en junio, hicimos una caravana inmensa hacia Washington y la gente nos seguía, porque miraba que éramos dirigentes que estábamos sin estatus, que éramos capaces de dar nuestras vidas por eso y llegar a cualquier sacrificio, mientras que los otros eran sólo dinero. Luchamos con el doctor Mario Lovo, él en la Corte, nosotros en las calles.

¿Ése fue el principal mérito por el que el gobierno sandinista lo nombro cónsul?

No, no creo que haya sido eso. Ésa fue una de las cosas que me dio a conocer ante la comunidad, luego el trabajo que vine haciendo, luego salí de Baunic, ya no me interesaba, ya no había lucha migratoria, pues, cada quien se fue a su partido político porque venían elecciones. Fue entonces que salgo como representante del Frente Sandinista. El trabajo que logré hacer como Frente Sandinista fue conciliador, yo me llevo bien con la guardia, con todo mundo, logré romper ese hielo hasta llevarlo al punto de que compartíamos mesas, logré que al FSLN lo vieran como un partido más.

¿Fue, entonces, por ese trabajo que lo nombraron Cónsul?

Además de la confianza, de mi trayectoria sandinista que el comandante (Daniel Ortega) la conoce bien; el comandante vio que me había ganado un respeto en la comunidad, que era capaz de mantener amistad con todos los sectores, que no era nada conflictivo.

¿Desde cuándo milita en el Frente Sandinista?

Desde 1977.

El presidente Ortega ha tenido una línea confrontativa con Estados Unidos…

Con el Gobierno, con la Administración Bush.

Pero Ortega reconoce que si aumenta el desempleo en Estados Unidos, Nicaragua sufrirá una reducción en las remesas y eso le preocupa. ¿No le parece un doble discurso?

La crisis económica es mundial. Él ataca a la Administración Bush porque ha sido bien injerencista, existen pruebas; si yo diera aquí declaraciones como las ha dado el embajador de Estados Unidos en Nicaragua, ya me hubieran sacado.

Ortega ha propuesto alejarse de Estados Unidos.

No, no. Él no ha propuesto alejarse de Estados Unidos, lo que él ha hablado es de la Cuenta Reto del Milenio, que si quitan ese dinero habrá otros países que nos van a ayudar. Él (Ortega) ha agradecido la ayuda que han dado.

¿No considera contradictorio estar atacando a Estados Unidos y al mismo tiempo reconocer que se necesita de la ayuda de este país?

Es que no sólo el Gobierno la puede dar, la puede dar el mismo pueblo, es que entraríamos en algo que no tendríamos dignidad, que nos estén imponiendo por una ayuda. La Administración Bush no tuvo ninguna moral para querer imponer nada a Nicaragua.

Estados Unidos es el país que más ha ayudado a Nicaragua, según cifras de la cooperación internacional.

Pero es el país que más nos ha robado también. Es el país que más daño nos ha hecho. Si sacamos cuenta de la indemnización (17 mil millones de dólares que la Corte Internacional de La Haya ordenó a Estados Unidos pagar a Nicaragua), nosotros fuéramos el país más millonario de Latinoamérica. Lo que nos están dando es sólo intereses.

Estados Unidos es el principal aliado comercial de Nicaragua, con más de 500 millones de dólares anuales. ¿Usted cree que Venezuela va a poder suplir eso, si Estados Unidos dejara de comprar?

No. Tampoco nos vamos a poner en los extremos, aquí nadie está diciendo te voy a dejar a vos para quedarme con vos. Estamos claros que Venezuela con Chávez, tiene todas las mejores intenciones, pero tiene sus problemas y no tiene tampoco los fondos que tiene Estados Unidos, eso es ridículo. Pero sí, lo que el presidente Ortega quiere es tener una relación de respeto con Estados Unidos.

¿Cree usted que Rusia podría importar de Nicaragua lo que importa Estados Unidos?

No, no creo, acordate que Estados Unidos lo tenemos de vecino, pero sí (lo rusos) tienen la voluntad y Dios primero que le metan mano a lo del Canal, eso sí sería fabuloso.

¿Cree que las relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua pueden mejorar con el nuevo Presidente en la Casa Blanca?

Creo que sí. El presidente Obama es más realista de la situación de los países latinoamericanos. No veo un Obama injerencista, que vaya con la política del garrote como los Bush y el ex presidente Reagan. Hay noticias alentadoras. Yo creo que cuando el presidente Obama vea que el Gobierno de Nicaragua no está manejando la Cuenta Reto del Milenio, que son ellos mismos los que la están manejando y que a quien están afectando es a la población, yo creo que la va a destrabar, por los pasos que está dando el presidente Obama que son muy humanitarios; lo estamos viendo con Cuba, con la desaparición de la base de Guantánamo, los cubanos van a poder viajar.

La Cuenta Reto del Milenio está detenida porque los resultados electorales son dudosos.

Es lo que dicen, pero ellos (EE.UU.) no se pueden meter en eso.

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