- Le parece bien que grupo de Montealegre se alíe con el PLI
El ex candidato presidencial por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), José Rizo Castellón, considera que el distanciamiento entre esa organización política y el Movimiento Vamos con Eduardo no debe considerarse como un “divorcio”, sino un conflicto natural cuando “hay diferencias y posiciones opuestas”.
La Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), a la que pertenece Montealegre, tomó distancia de la del PLC desde que éste se alió con el partido oficialista, el Frente Sandinista (FSLN).
Rizo es del criterio que los liberales deben recordar que lo imperante es fortalecer la unidad de todas las corrientes.
Aunque las circunstancias indiquen que persiste ese distanciamiento por las decisiones políticas a nivel de la Asamblea Nacional, Rizo cree que para el 2011 el escenario puede ser otro.
POR LA DIVISIÓN GANÓ ORTEGA
Sobre la decisión del Movimiento Vamos con Eduardo de unirse al Partido Liberal Independiente (PLI), Rizo dijo que la unidad de todos los liberales se mantendría dependiendo de la voluntad que tenga Eduardo Montealegre.
“Yo no veo mal que se fortalezcan dos grupos”, observó Rizo.
El ex vicepresidente de la República, que durante los comicios generales del 2006 se enfrentó a Montealegre, recordó que la división fue lo que permitió el triunfo electoral del sandinista Daniel Ortega y, por ello, lo importante es “haber aprendido esa lección inequívoca del 2006, que divididos, fragmentados, no dan los números; no va a ser posible jamás alcanzar una victoria si vamos desunidos, si no estamos en unidad absoluta y total”.
REFORMAS DE ESTATUTOS
Sobre el análisis que hacen en el PLC para reformar los estatutos de esa organización política, a fin de lograr la unificación de todas las corrientes liberales bajo una misma bandera, Rizo estima que debe ser una propuesta “absolutamente inclusiva, donde todos los sectores tengan la garantía suficiente para un proceso electoral transparente”.
Para el ex candidato presidencial, la unificación no pasa porque un grupo “succione” a otro, sino que las oportunidades sean en igualdad para todas las corrientes liberales que se adhieran al mismo, pero sobre todo que exista voluntad de todas las partes.
Una de las garantías que Rizo considera imperante en el proceso de unificación, es que la comisión electoral o como se le denomine, sea formada por representantes de todas las corrientes liberales, donde primen aspectos de honestidad, objetividad e imparcialidad.
