- Exhorta el sacerdote Henry Moreno, encargado de la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis
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Un SOS lanzó el sacerdote Henry Moreno a los padres de familia para que se preocupen en la formación de sus hijos, dado que los antivalores están envolviendo a los jóvenes y arrastrándolos a caminos insanos, que dañan a la familia y la sociedad.
Según Moreno, los jóvenes están más interesados en exaltar sus cuerpos y en las vanidades que ofrece el mundo, alejándose del amor de Dios y del prójimo.
El sacerdote hizo un llamado a los padres de familia a realizar su verdadero rol de formadores, para evitar que sus hijos sean instrumentos del mal.
“Resulta que hay campañas orquestadas en algunos medios de comunicación, para arrancar a Dios del corazón del hombre y esto hace que la persona se animalice, se bestialice. Al no estar Dios en el corazón del hombre éste se vuelve dios y cuando el hombre se vuelve dios resulta lo siguiente; por ejemplo, hablemos del caso del aborto; en el aborto, el hombre decide quién vive y quien muere: cuando el hombre no tiene en su corazón a Dios es capaz de cualquier aberración”, afirmó Moreno.
Por tal razón, explica el sacerdote, “nosotros creemos que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad, y, si no funciona, entonces la familia y la sociedad va rumbo hacia la destrucción y esto no puede ser”, demandó.
Añadió: “cuando la familia no es el núcleo fundamental de la sociedad se destruyen los valores, entonces el resto de la sociedad civil va rumbo hacia la destrucción (porque) se pone como dios al dinero, al celular, al vehículo, la moda y menos a Dios”, señaló.
Ante los males que atacan a las familias y la juventud, el sacerdote Henry Moreno recomendó que como base principal para poder superar esos males, es necesario experimentar un encuentro con Dios a través de la oración constante.
“La relación con Dios a través de la oración es fundamental para el actuar de nuestra vida; son valores que debemos inculcar a nuestra niñez y juventud”, recomendó.
Salvaguardar la familia
“Nosotros estamos convencidos firmemente que la parte de la educación es muy importante, pero para nosotros es fundamental que los padres se involucren en la formación de los hijos. Es fundamental el salvaguardar a la familia ante los antivalores y prácticas que quieren desplazar los verdaderos valores de la familia”, afirma el sacerdote católico.
El guía espiritual asegura que la esperanza de la sociedad es la juventud, pero reiteró que se necesitan jóvenes bien formados intelectual y en los valores morales y cristianos para salvar a la sociedad de tanto robo, asesinatos y todo tipo de violaciones, que daña a la sociedad.
“Nosotros estamos muy preocupados, porque se exalta mucho el cuerpo de los jóvenes, pero en el corazón los valores no han crecido; tienen un cuerpo escultural, pero un alma y un espíritu raquítico y mezquino por la falta de valores cristianos”, reiteró Moreno, también párroco de la parroquia San Juan María Vianey, ubicada en el barrio Ducualí, en Managua.
El sacerdote recordó a los jóvenes que son la esperanza en el futuro de la nación, porque de sus valores “depende tener buenos funcionarios públicos, que sean útiles para el desarrollo de la nación. Los padres de familia tienen ese reto junto a la Iglesia para formar mejores sociedades”, dijo Moreno.
