- FNT insiste en negociar dos veces al año
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Mientras el diputado sandinista y secretario general del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), Gustavo Porras, se aferra a que las negociaciones del salario mínimo tienen que ser dos veces al año, el asesor presidencial para Asuntos Económicos, Bayardo Arce Castaño y el presidente del Banco Central de Nicaragua, Antenor Rosales, consideran necesario flexibilizar esa posición.
“Hay que cumplir la ley. Yo siempre he oído al Cosep decir que respetan la ley, pues que la cumplan”, señaló el diputado Porras.
El eterno dirigente del FNT más bien hizo una contrapropuesta a los empresarios en torno a esta negociación.
Según Porras, se puede mantener las dos negociaciones, de las cuales la primera puede ser solamente para recuperar el deterioro del salario, es decir aplicar sólo inflación y devaluación.
En una segunda negociación se podría discutir un aumento del salario sobre la base del crecimiento de la economía, es decir “el aumento real del salario”, destaca el también dirigente de los trabajadores.
No obstante, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) ha expresado su rechazo a este tipo de negociaciones y ha asegurado que aumentar dos veces al año el salario constituye una amenaza para el sector privado, ya que eso no permite a las empresas tener estabilidad en sus proyecciones.
La organización empresarial podría presentar en este mes una propuesta de reforma a la Ley del Salario Mínimo, la cual consistiría en establecer sólo una negociación en el año. La propuesta la están trabajando con organizaciones sindicales como el Congreso Permanente de los Trabajadores (CPT).
Hay que ceder
Por su parte, Arce insistió en la necesidad de adoptar una posición flexible en este punto, a la vez que criticó la decisión del Gobierno hondureño de Manuel Zelaya, de aumentar hasta en 60 por ciento el salario mínimo.
Esta medida, aseguró, ha provocado que muchos inversionistas instalados en Honduras hayan decidido salir de ese país y algunos de ellos, incluso, han solicitado instalarse en Nicaragua, apuntó Arce.
Aseguró que una de las prioridades del Gobierno es preservar el empleo, y eso pasa por revisar las negociaciones sobre el salario. Una discusión que se ha agudizado en las empresas que están bajo el régimen de zonas francas, indicó Arce y sobre lo cual las autoridades de este parque industrial están trabajando.
“Hay que defender la actividad económica que lo genera”, destacó Arce. Un argumento que el diputado Porras rechaza, alegando que no es del todo cierto.
“Es un cuentecito que siempre han metido los empleadores y los empresarios, en el sentido de que hay una contradicción entre empleo y salario. Eso no es cierto, es más, no es cierto por que si te doy más salario probablemente voy a dinamizar la economía y aumentar la producción. Yo no puedo ver ese cuento tan mecánico como lo están viendo”, expresó Porras.
Pero Arce argumentó que la política del Gobierno en este sentido es apoyar el salario de los trabajadores bajo un concepto más social; “aquí se mantuvo el precio del transporte en 2.50 córdobas cuando el barril del petróleo rozaba 150 dólares y el barril de diesel superaba los 200 dólares”, aseguró.
Los criterios de evaluación para establecer el salario mínimo son la inflación calculada y el crecimiento calculado, expresó Arce, criterios que el sector privado ha criticado por considerar que se manejan con criterios discrecionales.
En este sentido criticó las diferentes estimaciones que se hicieron sobre el crecimiento económico, lo cual impulsó a las organizaciones sindicales a pedir mayores aumentos.
“Alguien dijo que la inflación sería de 27 por ciento, e inmediatamente los sindicatos pidieron un incremento del 30 por ciento”, afirmó.
