- No pudieron inscribirse en el Registro
CORRESPONSAL/RIVAS
Los títulos de terrenos colindantes con Playa Amarillo, en Tola, entregados a escasos ocho días previos a las elecciones de noviembre pasado, en los cuales se beneficiaban a más de 500 familias del sector, nunca tuvieron validez, pues no pudieron ser inscritos en el Registro de la Propiedad de Rivas.
Las codiciadas 71 manzanas de tierra colindantes con Playa Amarillo, en el municipio de Tola, tienen veinte años de estar en litigio. Diferentes personas reclaman derechos de propiedad, pero actualmente están inscritas a nombre del Estado.
Para evitarse problemas, estos títulos entregados (de 30 manzanas) antes de la elecciones les fueron “quitados” a los beneficiarios hace quince días, acción hecha por la Procuraduría de Rivas.
Hay que recordar que previo a las elecciones, el procurador de Rivas, Wilber Ibarra, junto al actual Alcalde sandinista de Tola, José Ángel Morales, entregaron estos títulos.
Joaquín Céspedes, un habitante de Tola que reclama sus derechos en esa codiciada tierra, dijo que el pasado 1 de noviembre no quiso aceptar los títulos “electoreros porque no tenían razón de ser, puesto que nosotros los habitantes de esas comunidades ya teníamos una escritura pública donde se nos inscribieron las treinta manzanas desmembradas de las 71 manzanas del título agrario, cuyo apoderado es César de la Trinidad Ibarra y nosotros lo que queríamos eran las cartas de no objeción y no títulos”, manifestó.
Céspedes refiere que es ilógico que se entreguen títulos de una propiedad que fue inscrita el 30 de diciembre de 2006 en el Registro Público.
A NOMBRE DEL ESTADO
El Registrador Público de la propiedad de Rivas, Pedro Muñoz Carranza, dijo que la propiedad está inscrita a nombre del Estado y que mientras tanto todo documento que diga lo contrario no tiene validez, hasta que lo disponga una autoridad judicial.
El procurador Wilber Ibarra dijo a LA PRENSA que no estaba autorizado para hablar de ese tema, puesto que el único que podría hacerlo es el procurador Hernán Estrada.
Según títulos agrarios presentados e inscritos en el 2005 por el ex militar César Trinidad Ibarra y un grupo de diez campesinos más, la propiedad les pertenece desde 1988, cuando les entregaron dichos títulos agrarios, pero alegan que no los habían inscrito “porque nos sentíamos seguros con ellos, y cuando los íbamos a inscribir la Alcaldía de Tola había declarado un área de 204 manzanas como de utilidad pública, para crear un parque ecológico y eso nos imposibilitó que nosotros inscribiéramos”.
En julio del 2004 los concejales toleños cancelaron la declaratoria de utilidad pública, lo que liberó la propiedad y le permitió a Ibarra y a otros beneficiados inscribir sus títulos agrarios en el Registro Público.
LA CANCELA DE OFICIO
Esta inscripción no duró mucho porque luego el registrador Muñoz Carranza anuló de oficio el asiento registral de los títulos agrarios. El 16 de febrero de 2007 la ex juez de Distrito Civil de Rivas, Marianela Paredes, ordenó al registrador cancelar la anulación que hizo de oficio y volver las cosas al estado anterior. Paredes fue destituida del cargo y en su lugar llegó la actual juez de Distrito Civil de Rivas, Genny Chávez.
Ésta en una sentencia, de la cual no ha admitido apelación, declara “nulo todo lo actuado desde la presentación de la demanda, inclusive hasta la sentencia dictada a las 10:00 de la mañana del 16 de febrero del 2007”.
Sin embargo, el 7 de octubre y el 5 de noviembre del 2008, la Procuraduría General de la República emitió carta de no objeción a favor de César de la Trinidad Ibarra, lo que le permitió concluir una transacción de venta de cuatro manzanas de tierras a tres extranjeros y un nacional, desmembrando las cuatro manzanas de las 41 que dice le pertenecen, puesto que las otras 30 manzanas son de pescadores artesanales y miembros de la comunidad.
