- Para poder “agarrar” pupitres, estudiantes de Abisinia, El Cuá, tienen que llegar a las 4:00 a.m. al colegio
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CORRESPONSALES
La matrícula en la secundaria dominical en Abisinia, municipio de El Cuá, rebasó los cálculos del Ministerio de Educación (Mined) y en este momento unos 200 alumnos caminan largos trechos para llegar a las 4:00 a.m. al centro educativo y poder agarrar un pupitre, confirmó el profesor Enrique Cano, maestro de ese centro.
La delegada municipal del Mined, licenciada Rosa Esperanza González, admitió que en todo el departamento, en este momento, hacen falta 8 mil pupitres para hacer frente a los requerimientos y necesidades del año escolar en 1,000 centros educativos.
Cano manifestó su preocupación por que esta situación pudiera llevar a la deserción escolar de los alumnos campesinos que con gran entusiasmo y sacrificio se matricularon en la escuela de secundaria, recién abierta.
DURA REALIDAD
Puso como ejemplo que en el primer año de secundaria hay 110 alumnos y sólo hay 60 pupitres. “La situación ya se la expuse al delegado municipal del Mined en el Cuá, profesor Eddy Alvarado, pero mejor me vine para Jinotega para hacer las gestiones aquí, por la urgencia del caso”, manifestó.
Dijo que el centro educativo es para unos 300 alumnos y en este momento hay más de 600 estudiando, y eso ha sido la causa del problema que tiene a 200 estudiantes campesinos recibiendo clases sentados en el suelo o de pie.
ESPERAN PEDIDO
La delegada González dijo que ya han “hecho el pedido de pupitres a Managua y vendrán en los próximos días. El Cuá tendrá asignado una buena dotación; al sobrepasar las metas de la matrícula, vino el problema que no teníamos contemplado”.
“Tenemos mil 800 pupitres de la sede central y con el hermanamiento con Holanda estamos reparando 1,120 pupitres, con fondos del Estado repararemos otra cantidad grande”, dijo la funcionaria.
La delegada del Mined lamentó que en el Instituto Benjamín Zeledón, el año pasado, destruyeron 500 pupitres.
EN OCOTAL QUIEREN MEJORES CONDICIONES
Estudiantes del segundo y tercer año del Instituto Nacional de Segovia Leonardo Matute, de Ocotal, demandaron mejores condiciones del edificio donde actualmente reciben clases y mayor atención de la dirección del centro de secundaria.
Alrededor de unas seis secciones del segundo y tercer año del instituto, el más grande de Nueva Segovia, fueron trasladadas a las viejas instalaciones en ruinas del centro escolar Hermanos Zamora, al sur de la ciudad, debido a la incapacidad física del centro de secundaria de cubrir la demanda.
La profesora Miriam Cruz, directora del instituto, explicó en su momento que el traslado era temporal, “sólo mientras eran construidas nuevas aulas de clase en el marco de un proyecto de ampliación”, y que la medida se adoptaba para evitar el hacinamiento.
Sin embargo, los alumnos, apoyados por sus padres y maestros, emitieron un comunicado público donde denunciaron que el edificio que hoy ocupan “no reúne las mínimas condiciones para el aprendizaje y la enseñanza”.
Entre los obstáculos señalan que “el olor a tabaco que emana la fabrica cercana provoca dolor de estómago y cabeza, el techo dañado, no hay puertas ni ventanas, no podemos circular libremente porque nos repiten constantemente que el lugar no es nuestro y no tenemos servicios higiénicos ni agua potable propia”.
ÚNICO DISPONIBLE
Por su parte, Jairo Hernández, delegado municipal del Ministerio de Educación en Ocotal, sostuvo que el centro escolar Hermanos Zamora es lo más cercano al instituto y el único que tiene disponibles aulas de clases.
“Utilizamos instalaciones viejas, pero el traslado no es definitivo”, insistió. Expresó que retornar en este momento a este grupo de estudiantes al instituto es volver al hacinamiento en los corredores, en el viejo galerón, en la tarimas, en la biblioteca, porque “tampoco ahí existen condiciones”, pero prometió hacer el esfuerzo por mejorar condiciones en la escuela y acelerar la construcción de las nuevas aulas.
