- “Selección pasó a un nivel distinto”, dice el doctor Juan Bautista Arríen
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La sorprendente clasificación de la Selección Nacional de Futbol a la Copa de Oro ha suscitado el análisis de los expertos. ¿Qué tanto se avanzó en el nivel futbolístico, qué hace falta para mejorar y dar una buena actuación en el próximo reto internacional?
Estas son algunas de las incógnitas que se plantean tras los resultados obtenidos y los retos venideros para la azul y blanco. Para el analista y ex jugador de futbol, doctor Juan Bautista Arríen, la tropa pinolera ha mostrado señales de avances tácticos, pero principalmente se ha roto la barrera de la mediocridad.
“No cabe dudas que la Selección pasó a un nivel distinto. Existen señales esperanzadoras, principalmente esa actitud ganadora que nunca se había notado en otras ocasiones desde aquella victoria ante Estudiantes de la Plata en los sesenta. Se cruzó la barrera de la mediocridad”, expresó Arríen.
El trabajo psicológico de la azul y blanco fue fundamental para acabar los complejos que anteriormente mostraba el equipo ante los rivales fuertes de Centroamérica, labor que ejecutó a la perfección el director técnico Otoniel Olivas.
“La confianza que inyectó Otoniel al equipo fue fundamental. El técnico le dio un nuevo mensaje positivo que se interiorizó en los jugadores. “El nosotros podemos”, ese es el cambio real que ha mostrado el equipo nica, rebasaron el límite del conformismo al querer ir más allá”, señaló Arríen.
Los diferentes duelos que sostuvo la escuadra nacional en la copa mostraron un verdadero desarrollo táctico, en cuanto a estrategias de ataque y defensa. El balón, que generalmente era atrasado, ahora se miró con mucha más movilidad, una selección que aprovechó los espacios en el terreno de juego.
“Han entrado al terreno sin complejos a jugar con ingrediente técnicos en la cancha. En este aspecto, Otoniel manejó bien la conexión entre la defensa y el ataque, la media cancha de mucha intuición y fortaleza, haciendo bien su labor, insistentes, recuperando balones”, explicó.
La ofensiva del equipo nica llamó mucho la atención por la manera en que fabricaron los goles, una notoria señal que hay un entendimiento táctico mental entre los jugadores.
“Si analizamos los goles, principalmente los de Samuel Wilson ante Guatemala. Estos fueron creativos, los mejores que hizo la selección por su excelente comunicación con sus compañeros (Wilbert Sánchez y Juan Barrera), eso refleja que los jugadores son capaces de entenderse dentro de la cancha para fabricar los ataques. El esférico se mueve más, ahora existe intuición ofensiva ”, puntualizó Arríen.
