- ALN casi se la “monta” al FSLN
La diputada por la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), María Eugenia Sequeira, solicitó ayer a la Junta Directiva de la Asamblea Nacional “investigar” el llamado “mercado persa” que sus propios colegas denunciaron el pasado miércoles, al referirse a supuestos privilegios, prebendas y compra de conciencias en el parlamento.
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), acusado por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de “cañonear”, finalmente logró ayer el quórum de ley, con la presencia del diputado Mario Valle.
Pero en realidad fue Ramón Macías, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) quien se convirtió en el voto 47, pues por algunos momentos se negó a registrarse oficialmente.
Aunque miembros de ALN lo negaron rotundamente, en el parlamento corrió la versión no oficial de que Macías se resistía a formar quórum porque supuestamente el FSLN no ha cumplido por completo con el compromiso de admitir nuevas contrataciones.
“Es mentira”, dijo el jefe de bancada de ALN, Ramiro Silva.
Uno de los cargos vacantes más notable es el de jefe de prensa del parlamento, luego de la salida de Alberto Mora, quien ahora se dedicara al Canal 4, afín al FSLN.
Luego de que se reunieran Edwin Castro, coordinador del FSLN, con Eliseo Núñez Hernández y Silva, de ALN, quienes se pasaban un teléfono celular de mano en mano, hablando con otra persona, es que Macías entró al hemiciclo y se registró, haciendo quórum de ley.
Pero Castro tuvo ayer trabajo extra, pues a primera hora del día se le vio celosamente sentado en la curul de Guillermo Osorno, cuidándole el lugar al suplente de éste, Francisco Sarria, quien poco después llegó al hemiciclo. El diputado liberal Enrique Quiñónez se burló de Castro, por “calentarle” la silla a Sarria.
CONTRATIEMPOS
Asimismo, otras versiones no oficiales indicaron ayer que “pescadores de votos” están ofertando jugosas sumas de dinero a varios diputados que tienen problemas financieros.
Según la versión, a un diputado del sureste del país le ofrecieron hasta cincuenta mil dólares para sesionar, sin importar los temas de agenda.
Sequeira pidió una investigación en torno a los “rumores”.
