Las indagaciones de diputados peruanos en Bolivia sobre el tipo de ayuda que brinda un hospital cubano en un poblado boliviano a ciudadanos peruanos y las llamadas Casas del Alba, provocó comentarios irónicos del Presidente de Bolivia, Evo Morales, quien dijo ayer que a él también le gustaría mandar a sus parlamentarios a Perú para indagar sobre una supuesta base militar estadounidense.
El congresista peruano Wálter Menchola, que llegó a La Paz el jueves, dijo que la comisión a su cargo pretende saber qué ocurre en el centro médico que opera en el poblado lacustre de Copacabana, a 160 km al oeste de La Paz en la frontera con Perú.
“Esta investigación está relacionada con temas de influencia o posibilidades de grupos violentistas con características sociales o situaciones similares”, aseguró Menchola.
Según las primeras investigaciones, en el hospital cubano que funciona en Copacabana, sobre el binacional Lago Titicaca, 15,136 ciudadanos peruanos fueron atendidos por temas oftalmológicos, en el marco de la Operación Milagro que el Gobierno de La Habana ejecuta en varias poblaciones de Bolivia.
La presencia en Bolivia de Menchola y de otro legislador peruano motivó la molestia del gobierno del presidente Evo Morales, un estrecho aliado de Cuba y Venezuela.
El vocero de Gobierno, Iván Canelas, afirmó que la llegada de los congresistas es “una intromisión de la derecha más extrema” y que analizaría con la Cancillería qué reclamo plantear.
“No entiendo que algunos parlamentarios peruanos vengan a investigar las casas del Alba. Yo también quisiera mandar a mis parlamentarios a investigar qué hace USAID, cómo es la base militar norteamericana en Perú”, dijo Morales.
Tras la ironía, el mandatario boliviano señaló que su país respeta la decisión particular de Perú “de tener su base militar de Estados Unidos, como la prensa registra, en Iquitos”.
