- Aeronave de Continental al parecer tenía hielo en las alas y cae
AFP
[/doap_box]
Un avión de pasajeros de Continental Airlines cayó sobre una casa en el suburbio de Buffalo, provocando una explosión que mató a las 49 personas a bordo y una en tierra. Las primeras pesquisas sobre el accidente, ocurrido en el Estado de Nueva York, descartaron que fuera provocado por un acto terrorista u otras acciones criminales. En tanto, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) indicó que la tripulación habló de “acumulación significativa de hielo” en las alas y el parabrisas antes del accidente.
Los investigadores hallaron ayer las “cajas negras” del vuelo de conexión de Continental Airlines 3407, que cayó sobre una casa minutos antes de la hora prevista del aterrizaje en el aeropuerto de Buffalo, ciudad del noroeste del Estado de Nueva York, situada a orillas del lago Erie y cercana a las Cataratas del Niágara.
Las ruinas de la casa apenas podían verse entre las llamas que fueron extinguidas hasta ayer por la mañana.
Fue la primera caída fatal de un avión de pasajeros en Estados Unidos en dos años y medio.
NIEVE, NIEBLA Y VIENTO
El avión Q400 Bombardier, operado por Colgan Air, volaba la noche del jueves del Aeropuerto Internacional Newark Liberty, en Nueva Jersey, hacia el Aeropuerto Internacional Buffalo Niágara en medio de una nevada ligera, niebla y vientos de 27 kph.
Según el análisis de las “cajas negras”, el avión se encontraba a nueve kilómetros del aeropuerto de Buffalo, cuando la tripulación se percató del problema del hielo. “La tripulación mencionó una acumulación significativa de hielo en el parabrisas del avión, y en el borde anterior de las alas”, indicó Steve Chealander, portavoz de la NTSB.
Según la conversación grabada, “la tripulación revisó las condiciones meteorológicas y reportó que la visibilidad era de tres millas (casi 5 kilómetros), con nieve y neblina en las inmediaciones”, agregó.
Tras recibir la autorización para descender a 11,000 pies (unos 3,300 metros), los pilotos advirtieron la acumulación del hielo a pesar de que los instrumentos indicaban que el sistema de descongelación estaba encendido.
UNA BOLA DE FUEGO
Posteriormente, los pilotos intentaron volver a subir el tren de aterrizaje que habían bajado poco antes, así como los alerones que ayudan a disminuir la velocidad en el descenso, según el vocero.
Al impactar el suelo, el avión de Colgan Air, que operaba para Continental y que aún llevaba 2.6 toneladas de combustible, se convirtió en una bola de fuego mortal, desatando un incendio tan intenso que las llamas impidieron el acceso inmediato de los equipos de rescate.
CAYÓ EN PICADA
Un testigo del accidente narró que el avión había caído “en picada” hacia su vehículo. “El ala izquierda estaba ligeramente inclinada hacia abajo (…). Fue una trayectoria directa hacia abajo”, contó.
Según el gobernador de Nueva York, David Paterson, el hecho de que el avión no haya caído con trayectoria más horizontal evitó una catástrofe aún mayor en las inmediaciones pobladas.
