- Al apoyar a Bolivia en su conflicto marítimo con Chile
LA HABANA/EFE
La presidenta chilena Michelle Bachelet acabó ayer un viaje a Cuba que empezó polémico, por no recibir a disidentes que recordaron que también ella fue víctima de una dictadura, y terminó agriado por el apoyo al reclamo marítimo boliviano que publicó el líder cubano Fidel Castro tras recibirla.
La visita de 72 horas a la isla le ha salido cara a Bachelet, pues no sólo la zarandean la oposición chilena de derecha y la disidencia cubana, sino incluso sus aliados democristianos en el Gobierno.
Pero “ningunear” a los disidentes, como dijo resignado a EFE uno de ellos, es un precio que ya pagaron muchos presidentes latinoamericanos y comisarios y ministros europeos para normalizar relaciones con Cuba, en aras de un supuesto nuevo clima político tras la cesión de poderes de Fidel Castro a su hermano Raúl Castro.
Más hiriente resultó que Fidel Castro, primer secretario del Partido Comunista, máxima instancia cubana por mandato constitucional, afirmar que “Bolivia sufrió una extraordinaria humillación histórica”, cuando Chile le “arrebató” hace siglo y pico “la costa marítima que le daba amplio acceso al océano Pacífico”.
Y que lo escribiera en un artículo que publicaron todos los medios informativos cubanos, oficiales sin excepción, tras su entrevista con Bachelet el jueves.
El economista opositor Óscar Espinosa “Chepe” comentó a EFE que en el apoyo a la tesis boliviana en el litigio con Chile “no hay ninguna inconsecuencia”, porque Castro siempre se mete “en el mundo entero”.
“El Gobierno cubano totalitario nunca ha tenido la menor cortapisa para hablar de cualquier cosa”, al tiempo que “impide a los visitantes manifestarse con la misma libertad”, dijo Espinosa, uno de los 75 encarcelados en la oleada represiva de 2003 y ahora con licencia extrapenal por motivos de salud.
NO SE ASOMBRAN
“Me ha sorprendido mucho esta visita. Creo que ha sido llena de errores y creo que ha estado muy mal preparada”, dijo el economista, que también criticó a Bachelet por estar “mal instruida y mal asesorada” en sus opiniones sobre el embargo comercial y financiero que Estados Unidos aplica a la isla desde 1962.
La opositora Marta Beatriz Roque, de la Agenda para la Transición, declaró a EFE que lo ocurrido “es algo que no tiene por qué asombrar a nadie”.
“Yo creo que a la presidenta Bachelet le dieron la medicina que necesitaba, porque ella vino a Cuba y se olvidó de que fue presa política”, sostuvo Roque. “Se olvidó de que su mamá fue desterrada y su papá fue muerto, porque se olvidó de los opositores”, añadió.
