- Aristides y Ofilio también están arañando las Grandes Ligas
CABRERA TIENE LA DELANTERA
Cada año que se abren las puertas a una nueva temporada del beisbol de las Grandes Ligas, es inevitable preguntarse quién será el próximo big leaguer nicaragüense.
Desde que Denis Martínez abrió el camino en 1976 con Baltimore, el conteo de pinoleros en el mejor beisbol del mundo va por nueve. Devern Hansack fue el último en el 2006 con Boston.
Entrando al 2009, el chinandegano Vicente Padilla, lanzador de cabecera de los Rangers de Texas, es el único nica fijo en las Ligas Mayores, mientras Hansack va a pelear un puesto en el bullpen de los Medias Rojas.
Sin embargo, este podría ser un año especial con tres nicas presionando por una oportunidad.
Las mayores esperanzas están cifradas en el campo corto Everth Cabrera y el taponero Aristides Sevilla, ambos del rosters de 40 de los Padres de San Diego y que en estos momentos están en el spring training peleando un puesto.
Ofilio Castro, jugador de cuadro de los Nacionales de Washington, es otra opción, aunque con menor fuerza en estos momentos.
¿Cuáles son las posibilidades de cada uno de ellos para llegar a las Mayores?
CABRERA A LA ORILLA
No hay dudas acerca de la utilidad de Cabrerita como veloz corredor, defensor seguro y con amplio rango de cobertura en la parte media del cuadro, potente brazo y muy hábil para el juego.
El problema de Cabrera es que nunca ha jugado en un nivel superior a Clase A y tampoco en las categorías que se ha movido ha sido un bateador extraordinario.
Sin embargo, tiene a su favor que es un tipo de pelotero que necesita en estos momentos los Padres de San Diego por su velocidad y defensa en el campo corto.
Cabrera ha jugado principalmente como defensor de la segunda base, pero en la segunda mitad de la temporada anterior se hizo cargo del short stop de Asheville cuando se lesionó el titular y demostró que lo hace bien.
Los Padres tienen muchas esperanzas en Cabrera y siendo un equipo que está pensando en el futuro y ahora mismo no tiene muchas posibilidades de meterse en los playoffs, podrían darse el lujo de darle un lugar al nica en el equipo para que les ayude como corredor emergente y defensor de los últimos innings, mientras van puliendo su bateo.
Predicción: Cabrera comienza esta temporada en las Grandes Ligas.
SEVILLA A HACER AJUSTES
Los Padres también están entusiasmados con el talento del taponero leonés Aristides Sevilla, quien es dueño de un pesado sinker y obliga a los bateadores a conectar por el piso, convirtiéndolo en un relevista ideal.
Sevilla tiene todas las herramientas físicas para lanzar en las Grandes Ligas, pero aún debe madurar un poco más como pitcher. Cuando demuestre que sabe utilizar mejor sus recursos, será un candidato para subir.
Predicción: Comenzará en Triple A y en cualquier momento de esta temporada podría ser llamado a las Grandes Ligas.
OFILIO NECESITA TRONAR
Ofilio Castro se ha movido entre Doble A y Triple A en las últimas dos temporadas y no ha lucido mal. Sin embargo, para ganarle la lucha a sus compañeros de equipos debe batear más.
Ofilio es un atleta ejemplar dentro y fuera del campo. Es un fiero defensor en el infield, con la versatilidad de jugar la tercera base, el short stop y la intermedia, tiene fuerte brazo y sin disponer de piernas rápidas, sabe correr las bases.
Con el madero, se ha defendido, pero debe levantar un poco más su promedio y mostrar algo más de poder.
Predicción: En su carrera ha demostrado progresos año a año, y si en el 2009 logra convertirse en un bateador de respeto, entonces en septiembre, con la expansión de los rosters, podría recibir la llamada que siempre ha esperado.
