CORRESPONSAL / COSTA RICA
Migración y Extranjería de Costa Rica rechazó de sus fronteras a 5,421 nicaragüenses, entre el 18 de diciembre del año pasado y el 7 de enero de 2009, confirmó el jefe de la Policía Especial de Migración, Francisco Castaing.
Estos nicaragüenses que quisieron entrar por medios ilegales a este país, ya sea por la frontera de Peñas Blancas o Los Chiles, fueron devueltos en el período que la Fuerza Pública y la policía migratoria redoblan la vigilancia en el cordón fronterizo con Nicaragua, para controlar mejor el flujo de extranjeros.
Entre finales de diciembre e inicios de enero es el período en el que más personas son expulsadas de la frontera de Costa Rica, porque aumenta el flujo de nicaragüenses y muchos de ellos quieren entrar a este país de forma ilegal.
Prueba de ello es que de los 5,421 nicas, unos 2,400 fueron rechazados entre el 28 de diciembre y el 7 de enero.
Hay nicaragüenses que son rechazados en el intento, pero a otros que se les tiene que aplicar el proceso por haberlos capturado más adentro de la línea fronteriza hacia Costa Rica, la policía los debe retener, pero las autoridades no cuentan con albergues para mantenerlos.
Por ejemplo, en Los Chiles los nicaragüenses que fueron capturados sin papeles durante este período, después de las 4:00 p.m., cuando zarpa la última lancha hacia San Carlos de Nicaragua; debieron permanecer 16 sobre colchones en un improvisado albergue que no pertenece al Estado; y para alimentarse, la policía debe recurrir a la caridad de los pobladores.
En Upala, los oficiales debieron reunir dinero de sus bolsillos para comprarles comida o despojarse de sus raciones alimenticias.
Los nicaragüenses también se exponen al abuso de los llamados coyotes que cobran 150 mil colones (cerca de 270 dólares) para trasladarlos discretamente hacia el interior de este país.
Un caso de “coyotaje” se registró durante la segunda semana de enero, cuando la policía costarricense en conjunto con la policía migratoria rechazaron a 51 nicaragüenses, incluidos 13 menores de edad, que entraron a Costa Rica de modo ilegal.
Ellos fueron detenidos por la Fuerza Pública de Chomes, en Puntarenas, junto a 31 personas más que eran transportadas por dos coyotes en un autobús.
De los dos presuntos “coyotes”, uno de ellos es nicaragüense residente y el otro es costarricense. Sus identidades no fueron proporcionadas por el Ministerio de Seguridad.
De las 82 personas que viajaban en el autobús, había seis niños costarricenses de padres nicaragüenses, dos nicaragüenses residentes y 24 menores nacidos en Nicaragua.
De esos 24 niños nicas, 13 viajaban con algún familiar y fueron rechazados y devueltos a su país de origen; mientras al resto, quienes viajaban solos, fueron remitidos al Patronato Nacional de la Infancia (PANI). Las edades de este grupo rondan entre 14 y 17 años.
Los presuntos “coyotes” fueron remitidos al Ministerio Público, mientras que el autobús quedó en la Dirección Regional de Puntarenas, en espera de una directriz por parte de las autoridades judiciales.
En total se rechazaron 51 personas, 13 menores de edad y 38 adultos. Al resto de personas se les citó a la Policía de Migración y se les instó a regularizar su condición migratoria.
