CORRESPONSAL/COSTA RICA
Son los inmigrantes nicaragüenses, casi todos labriegos, quienes mantienen vivo un deporte que puede resultar extraño para una parte del país, donde todo el ruido lo genera el futbol.
“Sin nosotros, los nicaragüenses, difícilmente se armaría una liga en este país. Desde los que aportan dinero para los equipos, los que juegan y los que organizamos”, dijo a LA PRENSA el chontaleño Napoleón Rocha, comisionado de la liga.
El pasado 21 de febrero arrancó el torneo mayor. Once de los 15 equipos están integrados netamente por nicaragüenses. En el resto de equipos también hay peloteros de Nicaragua, pero no son mayoría.
“Más o menos el 70 por ciento de los jugadores de esta liga son de Nicaragua”, añadió Rocha.
El equipo más emblemático entre la comunidad y el que más afición arrastra es Nicaragua. Otros que también llaman la atención por su nombre son Tiburones, Estelí, Frente Sur y Bóer.
Este último lo dirige el otrora lanzador del Bóer y de la Selección Nacional, Berman González.
“El beisbol para los nicaragüenses en Costa Rica significa integración, recreación”, expuso el embajador nicaragüense Harold Rivas quien, con ayuda de los empresarios nicas radicados en este país, está respaldando económicamente al equipo de Nicaragua.
Es la primera vez, en la historia reciente de este deporte en el país, que la embajada de Nicaragua se involucra en la búsqueda de recursos para un equipo de beisbol.
No todos los equipos de nicaragüenses logran captar patrocinio para jugar una temporada. Casi siempre son los peloteros, deseosos de jugar, quienes compran sus uniformes y aportan dinero para el pago de pelotas y jueces, durante los partidos.
RECREACIÓN Y SUSTENTO
Los nicas usan la práctica de este deporte como un escape cada fin de semana, luego de intensas jornadas de trabajo, ya sea como obrero de construcción o guarda de seguridad.
“Siempre ha sido mi deporte favorito, pero aquí también es mi pasatiempo, mi forma de diversión, porque tengo amigos, hago amigos nuevos jugando pelota”, explicó Erlin Zapata, primera base de Nicaragua.
El beisbol también permite a familias nicaragüenses ganar dinero para la subsistencia. En los campos del Parque Metropolitano La Sabana, el sitio que más aficionados pinoleros reúne, unos cinco negocios de fritanga venden cada fin de semana el tradicional vigorón, carne asada, enchiladas, sopa de mondongo o vaho, que son acompañados con refrescos como chicha o cacao.
