- Representante de Naumann afirma que el 10 de junio es la fecha límite para que Ortega convenza a la UE
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Miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en Nicaragua no están dispuestos a ser testigos nuevamente de un fraude electoral en este país y, por eso, no descartan incluir en el diálogo político entre los cooperantes y el Gobierno de Daniel Ortega la necesidad de reformas al sistema electoral y la garantía de que habrá observación nacional.
Lo anterior se desprende de conversaciones que el director regional de la Fundación Naumann, Ulrich Wacker, sostuvo durante su estadía en Nicaragua con miembros del Cuerpo Diplomático acreditado.
“Por el momento sería demasiado temprano para una iniciativa bien completa, pero es algo que yo espero se dé claramente, (obviamente) es una decisión a nivel de la Unión Europea, pero hay claramente ideas de una reforma del marco legal, de las reglas para el registro y funcionamiento de los partidos políticos, hay ideas sobre un cambio en los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE); un país democrático lo que necesita es un Poder con una forma de seriedad y de independencia, con miembros independientes, profesionales”, enfatizó Wacker.
PRESIÓN EUROPEA DISCRETA
Para Wacker, la posición de la comunidad cooperante de sugerir reformas electorales “no es una cosa para el debate público, si los países han desarrollado sus ideas van a entrar en un diálogo confidencial, esto no es la tarea de otros países, pedir cambios políticos; en el mundo diplomático esto funciona de otra manera”.
Agregó que el tema de las reformas electorales debe tocarse “porque para cumplir con las demandas de la Unión Europea, para cumplir con los requisitos que mantiene la UE para una continuación del apoyo presupuestario, definitivamente van a pedir, van a preguntar en qué manera el Gobierno quiere cumplir con los estándares básicos democráticos”.
PLAZO FATAL EN JUNIO
El alto funcionario de la Fundación Naumann, organización que tiene gran influencia en Alemania y Europa, afirmó que el 10 de junio es la fecha límite que el Gobierno de Nicaragua tiene para convencer a la Comisión Europea en Bruselas, de revertir la suspensión al apoyo presupuestario o de mantenerse, si no dan señales de aclarar el fraude electoral de noviembre pasado.
“Yo no puedo juzgar sobre eso (decisión de la UE), pero yo no tengo ninguna indicación, desde mi punto de vista no hay ninguna razón para un cambio, porque las razones para el congelamiento de la ayuda están allá y no hay ningún cambio por el momento”, observó Wacker.
Afirmó que además de la UE, existe un “grupo más informal” que lo forman Estados Unidos, Japón, Australia y Canadá “que está también intercambiando sus impresiones sobre el proceso electoral aquí”.
Wacker concluyó que no puede haber de parte de la UE una decisión parcial sobre el apoyo presupuestario.
“Tú me das un poco de una calidad democrática y yo te doy un poco del presupuesto, hay una línea muy clara y es la línea básica para todas las democracias en el mundo, y Nicaragua tiene que cumplir con esos requisitos”, comentó.
“Si Nicaragua organiza su política bajo esta línea, la UE no va a ofrecer algo, no puede ofrecer algo, porque son condiciones básicas en las familias de las democracias del mundo”, dijo Wacker.
