- En ciernes un acuerdo de paz
Milicianos talibanes empezaron a retirarse de un distrito que habían capturado recientemente en el noroeste del país y están regresando a su enclave ubicado en el Valle de Suat, dijeron un funcionario local y los insurgentes después que el Gobierno advirtió que los desalojaría por la fuerza.
El retiro, de completarse, elimina la amenaza más inmediata a un acuerdo de paz en el valle de Suat que Estados Unidos teme haya creado un nuevo refugio para los aliados de al-Qaeda.
Imágenes de la televisión mostraron a docenas de milicianos saliendo de una residencia amurallada que les servía de sede central en Buner, una zona rural a 100 kilómetros (60 millas) de la capital.
Los hombres, en su mayoría enmascarados, enfundados en bufandas negras y con armas automáticas y cohetes lanzagranadas, ascendieron a varias furgonetas y minibuses en los que se fueron.
En Washington, el principal comandante de Estados Unidos en el área dijo que se ha pedido al Ejército de Pakistán concentrarse más en el Talibán y en los extremistas que avanzan dentro de sus fronteras, que en el tradicional enemigo de Islamabad: la India.
El general David Petraeus dijo ayer en una audiencia ante el Congreso que los extremistas dentro de Pakistán constituyen ya la mayor amenaza militar a ese país.
Petraeus pidió al subcomité de Presupuesto de la Cámara de Representantes que entregue ayuda al Ejército de Pakistán para que frene el avance de los insurgentes. Señaló que él desea que los líderes paquistaníes adviertan que es necesario aprender cómo combatir a extremistas en su propio territorio.
El jefe militar norteamericano dijo que la India era una “amenaza convencional” y debe dejar de ser el principal foco de los militares paquistaníes.
Por otra parte, Syed Mohammed Javed, el principal administrador de Pakistán en la región de Buner, dijo que un clérigo persuadió al Talibán a regresar a Suat.
