- Álvaro Uribe advirtió: sólo la Cruz Roja o la Iglesia
El presidente colombiano Álvaro Uribe advirtió que no permitirá la presencia de personas ajenas a la Cruz Roja o la Iglesia católica en la liberación de un militar, que la guerrilla de las FARC se comprometió a entregar a la senadora opositora Piedad Córdoba.
“La única institución que queda autorizada para avanzar en ese proceso es la Cruz Roja Internacional, que se puede ayudar, si a bien lo tiene, de la Iglesia católica”, precisó Uribe durante un consejo comunal de gobierno en la población de Facatativá, cercana a Bogotá.
El Gobierno “no va a seguir permitiendo que las FARC les dé impunidad, les dé motivos de impunidad con ropaje humanitario a personas que deberían estar en la cárcel, porque son elementos de la ‘farcpolítica’”, aseguró en referencia a los vínculos de políticos con ese grupo rebelde.
“Hay muchos congresistas en la cárcel por el tema de la ‘parapolítica’” (nexos con paramilitares de extrema derecha), enfatizó.
POLÍTICOS CON VÍNCULOS
“En el pasado los vínculos del terrorismo guerrillero con la política quedaron impunes. Que no queden impunes en el presente. Que no sigan en el futuro en impunidad”, advirtió.
Hace una semana las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en un comunicado, en internet, que liberarán unilateralmente al suboficial del Ejército, Pablo Emilio Moncayo, secuestrado desde hace 11 años, y uno de los dos rehenes con más tiempo en su poder.
El Secretariado del grupo rebelde (dirigencia) precisó que el militar será entregado a una comisión encabezada por la senadora Córdoba y el profesor Gustavo Moncayo, padre del rehén, una vez se organicen los mecanismos de seguridad para la operación.
Moncayo hace parte de un grupo de 22 uniformados, entre ellos un general de la Policía (ascendido a ese grado en cautiverio), que las FARC intentan canjear por unos 500 de sus militantes presos, incluidos tres en Estados Unidos.
En febrero, una declaración similar a la de este sábado por poco frustra la liberación de dos políticos, pero la presión de diversos sectores logró finalmente que Uribe revirtiera su decisión y Córdoba fue autorizada a asistir acompañada por un representante del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a la entrega concretada el 12 de febrero.
Una semana antes las FARC liberaron a tres militares y un policía, a quienes también entregaron a la senadora y a la CICR.
