- Para seguir creciendo en el sector de energía, empresas públicas de Medellín SE ven obligadas a mirar fuera de sus fronteras
El gerente general de Empresas Públicas de Medellín, Federico Restrepo, no sabe de problemas de financiamiento. En enero, cuando todavía no anunciaban los resultados de 2008 —y no se sabía que las utilidades superarían los US$520 millones—, EPM salió al mercado colombiano con una emisión de títulos a 10 años. La demanda, que llegó casi a US$260 millones, convenció a los ejecutivos de elevar la colocación de US$90 millones a US$12.5 millones.
Se dice que no hay rincón libre de la crisis. Pero, para EPM, el crédito fluye. Además de los bonos, recibió un préstamo por US$450 millones del Banco Interamericano de Desarrollo para el saneamiento de las aguas del río Medellín. Y no piensan detener la marcha. Según Restrepo, “las inversiones en 2009 serán de 1.9 billón de pesos colombianos —cerca de US$800 millones—, más del doble de los 900,000 millones de pesos invertidos en 2008”.
Entre los planes está desarrollar al máximo para 2015 su principal negocio en Colombia, la generación y distribución de energía. Para entonces habrán alcanzado el límite regulatorio del 30 por ciento de participación del mercado de generación y el 25 por ciento del mercado de distribución al interior del país; por lo que deberán salir del país.
Y ya lo están haciendo. Restrepo reconoce que analizan adquisiciones en Perú y Panamá —donde ya están construyendo una pequeña central de 30 MW—. Agrega que “en México hay posibilidades en tratamientos de aguas residuales, pero el país aún es muy cerrado a la inversión externa en estos sectores”. Brasil es otra opción, pues “se están vendiendo proyectos de generación muy grandes, sobre todo en el Estado de São Paulo”, dice.
La internacionalización es bien vista por analistas del sector. Según Lucas Aristizábal, de Fitch Ratings, la compañía se encuentra en una buena posición para hacer compras este año. “Tienen un apalancamiento de 0.8, en relación al ebitda, lo cual es bastante bajo para una compañía verticalmente integrada”, asegura.
En tanto, seguirán avanzando su carpeta de proyectos locales. El primero de ellos es Porce III, de 630 MW, que entrará en operación a fines de 2010, “el proyecto de generación más grande que se está construyendo en estos momentos en Colombia”, según Milena Carrizaso, de la calificadora Duff & Phelps. “Sigue Porce IV para 2015 y el megaproyecto Pescadero Ituango, de 2,400 MW, para 2018, del que EPM posee el 46 por ciento”.
Pero EPM es más que electricidad. En 2015 la empresa estará prestando sus servicios de telecomunicaciones a la diáspora colombiana. A través de UNE, su filial de telecomunicaciones, ya tienen una pequeña operación en EE.UU. bajo la marca Cinco Telecom y dentro de poco se lanzarán en España. Mediante una alianza de Orbitel (filial de UNE) con Vodaphone prestarán servicios de telefonía celular en la madre patria.
Como si fuera poco, EPM sigue innovando en materia de cobranza. Tras estrenar hace un año la energía prepagada en el continente, lanzará este mes en Medellín el plan piloto Pago a tu Medida. “¿Cómo podemos cobrarle a las personas que viven del día a día?”, se preguntaron hace un año. La solución estaba bajo sus narices. Usando la red de teléfonos públicos de UNE, idearon un sistema para abonar monedas a la cuenta mensual. “Así no llegan a fin de mes con una cuenta demasiado onerosa”, dice Restrepo. Una fórmula de responsabilidad social que les reportará un suculento beneficio, a juicio de Aristizábal, de Fitch. “La empresa ha sabido innovar para mantener a sus usuarios conectados, por una parte, y recibir los pagos, por otra”, dice. Una ayuda para pagar las cuentas que será, sin dudas, muy bienvenida en un año que se viene difícil, aun cuando los directivos de EPM todavía no lo sienten.
