- Marcha opositora terminó entre gases lacrimógenos, en medio de un desmedido despliegue policial
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Adeptos y detractores del Gobierno celebraron manifestaciones por separado este 1 de mayo en Caracas, donde la Policía reprimió con gases a los opositores, una decisión que el presidente Hugo Chávez apoyó, calificando a sus participantes de “conspiradores”.
La marcha, convocada por sindicatos y partidos políticos de la oposición en Caracas, fue reprimida cuando los manifestantes comenzaban a concentrarse en el punto final autorizado.
Policías lanzaron bombas lacrimógenas y dispararon balas de goma, mientras camiones de agua se dirigieron hacia los manifestantes, que se replegaron y buscaron refugio en calles aledañas y estaciones de metro. Varias personas, entre ellas mujeres mayores, mostraron síntomas de asfixia y desmayos.
De los edificios cercanos los vecinos hicieron sonar cacerolas en rechazo a la represión de la manifestación, mientras gritaban contra los agentes.
LA JUSTIFICACIÓN DE CHÁVEZ
Chávez sostuvo que la manifestación fue repelida debido a provocaciones violentas de los opositores.
“Lamentablemente, como casi siempre ocurre, la contrarrevolución ante la desesperación y su casi nula convocatoria terminan arremetiendo violenta y salvajemente contra las fuerzas del orden”, dijo en un discurso ante una concentración de “trabajadores socialistas” cerca del palacio presidencial en Caracas.
“Además, ésa no era una marcha propiamente de trabajadores, era de conspiradores, de resentidos. Aquélla estaba llena de odio, ésta está llena de amor, desbordada de amor”, sostuvo ante miles de sus partidarios.
MINIMIZA REPRESIÓN
“La Guardia Nacional se vio obligada a dispersarla con uno u otro potecito de gas lacrimógeno. No vamos a permitir hechos de violencia, las calles son del pueblo, no de la oligarquía”, añadió Chávez.
En cambio, el secretario general del partido socialdemócrata Acción Democrática, Henry Ramos, responsabilizó a Chávez por la represión. Chávez “quiere darle la razón a quienes dicen que no hay salida democrática, que hay que tumbarlo, cosa que nosotros no compartimos”, afirmó.
Mientras, el diputado Ismael García, del partido de izquierda moderada Podemos, denunció el “desmedido despliegue policial” y sostuvo que la represión de la manifestación ha sido “un abuso del Gobierno”.
A la marcha de la tradicional Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) se unieron este año partidos políticos de oposición y asociaciones civiles, que reclamaban también respeto a los derechos políticos.
APOYO A LÍDERES
Los manifestantes portaban afiches con la foto del ex candidato presidencial Manuel Rosales, asilado en Perú, y pancartas en apoyo al alcalde metropolitano Antonio Ledezma, del partido opositor Aliaza Bravo Pueblo, a cuyo cargo le han sido restados presupuesto y competencias en las últimas semanas.
Paralelo a esta manifestación, miles de chavistas realizaron una marcha por el centro de Caracas, en respaldo al mandatario y sus políticas.
Los manifestantes oficialistas partieron de tres puntos diferentes en la capital, para concentrarse finalmente en la céntrica avenida Urdaneta, donde grupos musicales los acompañaron con un concierto.
Con banderas y camisetas rojas, los manifestantes gritaban consignas a favor del Gobierno y celebraban la entrada en vigor de un aumento del salario mínimo.
El Gobierno enfrenta una creciente conflictividad laboral de los trabajadores de las empresas básicas, propiedad del Estado, y de los obreros petroleros, así como de maestros y médicos.
