- Después de varios meses con “ventas cero”, las urbanizadoras empiezan a tener reservaciones y ventas
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Para las urbanizadoras el 2008 significó una caída del 50 por ciento en las ventas, y en el último trimestre éstas fueron “cero”. Enero fue igual para el sector, pero desde febrero reportan una leve mejoría.
Alfonso Silva, presidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), explicó que desde febrero el sector ha percibido un cambio por parte de los clientes, quienes nuevamente se han acercado a conocer los proyectos y, en los mejores casos, hacen el trámite de compra.
“De febrero a esta parte lo que cambió fue la posición de los bancos, porque justamente la palada de tierra final fue los problemas en el alza en el precio de materiales que creó que la banca cerrara sus créditos, y eso nos terminó de ahogar”, expresó Silva.
A eso se suma la normativa de la Superintendencia de Bancos que restringía el crédito de consumo, pero que también afectó el crédito hipotecario.
Según explica, a partir de febrero los bancos empezaron a mostrar una apertura, bajaron las tasas de interés, los porcentajes de prima y no elevaron los gastos de cierre.
Esto ha permitido que se haya empezado unas dos o tres casas por mes.
“Aunque las tasas de interés no volvieron a como estaban, tenemos un mejor contexto y por eso estamos optimistas. La tasa de interés está en el 11 por ciento de promedio, no está en el 9 que teníamos, pero no está en el 14. Los plazos se han mantenido entre 15, 20 y 25 años, las primas las volvieron a poner en un rango que estaba antes, hay unos en el 10 por ciento, otros en el 15 y los más conservadores en el 20”, agregó Silva.
El año pasado la banca privada aumentó las tasas de interés al crédito para viviendas, del 9 al 14 por ciento. Las primas se elevaron hasta el 30 por ciento y los gastos de cierre se duplicaron de 1.5 a 3 por ciento.
URGE QUE LA BANCA SEA CONFIABLE
El presidente de Cadur indica que el leve impulso que está mostrando el sector se debe a que los prospectos de clientes tienen mayor confianza en la banca, pero se necesita que ésta aumente para aumentar los niveles de colocación.
“Falta mayor colocación, que depende de que la gente vuelva a tener confianza de que el sector bancario no le va a cambiar las reglas de juego, que se cambian las tasa de interés, como estuvo pasando”, afirmó.
Una manera para lograrlo ha sido la alianza que han establecido las urbanizadoras con varios bancos, con los cuales han organizado ferias de viviendas para promocionar los proyectos.
“En la última feria que se realizó estuvieron 28 empresas con 40 proyectos. La mayoría nos llevamos reservaciones hechas y un número interesante de prospectos”, afirmó.
Hasta el momento sólo se están ofreciendo casas en los proyectos ya existentes, pues desde el año pasado no hay construcción de nuevas urbanizaciones.
Cadur prepara al menos tres ferias de vivienda más entre mayo y junio, y en agosto realizarán la feria nacional de la Cámara.
EXPECTATIVAS CON LA LEY DE VIVIENDA
El pasado 11 de marzo se aprobó en su totalidad la Ley de Vivienda Social, que impulsa la creación masiva de casas por debajo de los 20 mil dólares.
Los urbanizadores confían en que la ley podría dinamizar el sector, pero la última palabra queda siempre en la banca privada y su disponibilidad de dar créditos para financiar esas viviendas.
Indica Silva que también depende del cumplimiento que le dé el Gobierno a lo que la ley le exige, que es principalmente eliminar las trabas burocráticas a los urbanizadores.
El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social había ofrecido dar a la banca 30 millones de dólares, pero hasta ahora sólo han desembolsado tres.
“La pregunta va a ser cómo vamos a encontrar mecanismos que nos garanticen flujo de dinero de largo plazo, que es el principal problema que yo veo”, sostuvo Silva.
