- Mandatario ecuatoriano denuncia supuestos planes desestabilizadores
El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue reelegido en primera vuelta al obtener una ventaja parcial de 23.3 puntos, según el escrutinio oficial del 89.7 por ciento de la votación del pasado domingo, que señaló una diferencia inalcanzable para su rival Lucio Gutiérrez. Correa señaló ayer a la oposición de intentar desestabilizar su gobierno, como, según dijo, sucedió en Venezuela y Bolivia, y llamó a sus simpatizantes a salir a las calles para defender la democracia de manera pacífica.
De acuerdo con el conteo del Consejo Nacional Electoral (CNE), Correa obtiene un 51.8 por ciento de los votos válidos, equivalente a 3,214,876 sufragios, contra 28.5 por ciento de Gutiérrez (1,768,514).
Los votos que restan por contabilizar totalizan unos 816,000, considerando una abstención de 24.6 por ciento registrada hasta ahora, de acuerdo con el escrutinio del CNE.
En su informe semanal de labores, transmitido por la televisión estatal, Correa llamó “de forma totalmente pacífica a los tres millones y medio de votos que tenemos, a ir a las calles a defender la democracia”.
El mandatario, que gobernará hasta el 2013 con opción a la reelección, salió así al paso del nacionalista Gutiérrez, líder de la oposición, quien ante su derrota electoral pidió nuevos comicios aduciendo un supuesto fraude en la votación del 26 de abril.
Con los resultados en contra, Gutiérrez manifestó que tiene “pruebas de este monstruoso fraude” y que “hubo un sistema paralelo de escrutinio para favorecer a Correa”.
El CNE defendió a su vez la transparencia de los comicios. “El más fuerte rechazo (a esas denuncias) que podemos entregar nosotros son las pruebas de que el proceso ha sido limpio y transparente”, declaró Carlos Cortes, vicepresidente del organismo.
Al analizar las votaciones en cada una de las provincias, Correa reconoció que Gutiérrez ha conseguido el voto de zonas pobres, alejadas y dispersas en la Amazonía, así como de la derecha.
“Eso es muy grave porque esa es la oligarquía que históricamente en América Latina ha sostenido dictadores, ha sostenido a los corruptos, a los Pinochet, a los Trujillo, a los Somoza, a los Menem, a los Fujimori, porque primero han estado sus intereses antes que sus principios”, opinó el mandatario.
