Buenos Aires
Para los 40,000 clientes no residentes en Uruguay que tienen cuentas en bancos con sede en ese país —como Itaú , Santander Nuevo Banco Comercial y ABN-Amro— el paraíso de Montevideo puede convertirse en el purgatorio de la normalidad. Ello se debe a los planes del precandidato presidencial favorito, José Mujica, del oficialista Frente Amplio.
“El secreto bancario cumplió una etapa y no está a tono con una política de integración”, dice. Su vocera (y esposa), la también senadora Lucía Topolansky, agrega: “Sabemos que hay personas que evaden impuestos en Argentina trayendo su dinero aquí”.
Si bien el Gobierno eliminó el uso de sociedades anónimas creadas para recibir dinero fugado de Argentina y Brasil, Mujica dice que Uruguay está bajo la mira de la OCDE, al igual que Panamá, Bahamas e Islas Caimán. Su competidor por la nominación partidaria, el ex ministro de Economía Danilo Astori, se manifiesta escandalizado. “Un requisito para hacer política en serio es no sembrar alarmas con el secreto bancario. Con eso no se juega”, dice. Hay juguetes que es mejor mantenerlos en secreto.
