- Hospitalizados también lograron sufragar
PANAMÁ/ AP
Ruth Hernández dio a luz a un bebé hace pocos días en el hospital capitalino Santo Tomás. Ayer, la joven madre, aún en silla de ruedas, disfrutó el poder votar en las elecciones presidenciales.
Por primera vez en los procesos electorales panameños, se estableció mediante una reforma instalar mesas en los hospitales y en centros de atención a los adultos mayores.
Otras dos novedades son el voto en los centros penitenciarios y el sufragio de panameños en el extranjero vía correo postal. Aunque la cifra de esos votantes es mínima en un padrón electoral de 2.2 millones de panameños aptos para sufragar, la medida es considerada como una evolución del sistema electoral y que se ajusta a lo que proclama la Carta Magna de que todos los nacionales tengan derecho al voto.
En la sala de maternidad del Hospital Santo Tomás, el principal centro hospitalario público del país, se instaló una mesa de votación frente a la unidad de monitoreo fetal.
Hernández, quien hace tres días dio a luz un varón mediante cesárea, llegó en silla de ruedas, pero ello no le impidió depositar su voto.
Para poder votar, los pacientes requerían del aval de sus médicos. De un aproximado de 623 hospitalizados en ese centro, recibieron el aval alrededor de 103.
El hospitalizado Eduardo Ruly, de 62 años y que reside en la remota Isla de Bocas del Toro, también celebró la oportunidad. “Como dicen que el que no vota no puede opinar, me sentí muy complacido”, señaló Ruly, quien sufre de diabetes y permanece internado desde hace casi un mes.
En el Santo Tomás fueron instaladas tres mesas de votación en las cuales, aparte de los pacientes, podían sufragar 236 funcionarios.
En las cárceles se instalaron mesas a las cuales eran trasladados en pequeños grupos los presos y revisados por la Policía. El recuento de los votos de los 2,103 reos habilitados para votar se haría afuera, en la escuela pública más próxima.
