- Concesiones de frecuencias de radio y televisión serían mediante subasta o licitación pública
Los miembros de la Unión de Radiodifusores (Unir), temen por la promulgación de una nueva Ley 200, referida a las Telecomunicaciones y Servicios Postales, que impulsa el diputado de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Eliseo Núñez Hernández, en la que se propone que la entrega de concesión de frecuencias de radio y televisión se realice mediante subasta o licitación pública.
Según Unir, el espíritu de esta ley es “confiscatoria” y acabará con las pequeñas empresas de radiodifusión y televisión local, dando paso a monopolios internacionales.
“Con este proyecto nos dicen a los radiodifusores: bueno señores aquí terminaron ustedes, ahora vamos a poner en licitación o en subasta sus frecuencias”, dijo Fabio Gadea Mantilla, propietario de Radio Corporación, que tiene 40 años de existir en el dial.
GRANDES CAPITALES ACABARÁN CON LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y EMPRESA
Para Gadea Mantilla, con el nuevo sistema de adjudicación de licencias de radio y televisión que se propone, cualquier “testaferro” se presentará en dichas licitaciones o subastas a ofrecer cualquier cantidad de dinero y con eso logrará sacar del “negocio” a las emisoras que no sean de su agrado.
Los empresarios de la radiodifusión insisten en que este proyecto de ley es un atentado contra la libertad de expresión y de empresa y que su trasfondo político es garantizar un mecanismo legal para eliminar a los medios críticos al Gobierno que preside Daniel Ortega.
Al empresario radial del departamento de Rivas, Enrique Cuadra, también le preocupa que con el pretexto de que se está analizando la nueva ley, todas las licencias de operación que se han vencido en los últimos meses no se hayan renovado, cuando con gobiernos anteriores la renovación y entrega de nuevas licencias se hacía en el mismo momento en que se vencía la anterior.
En septiembre del año pasado, la oposición logró arrancar “a pellizcos” una prórroga para la vigencia de las licencias de radio y televisión que se vencían a partir de enero de este año, tras el temor de que en el país se repitiera lo ocurrido en Venezuela con la cadena RCTV, a la que el presidente Hugo Chávez —del cual es aliado Ortega— no permitió la renovación de la licencia de ésta porque supuestamente apoyó un intento de golpe de Estado en su contra.
Javier Rodríguez, propietario de Radio ABC Estéreo, de Estelí, espera que el propósito de la nueva ley no sea expropiarlos de las frecuencias que han manejado por años. Los empresarios temen fuertemente que la situación con las frecuencias que administran se complique si en el futuro entra en vigencia la nueva ley y los encuentra con sus licencias vencidas.
Los integrantes de Unir, reunidos en el restaurante La Ola, en Managua, aseguraron también que después de décadas de manejar sus frecuencias ya tienen derechos adquiridos sobre ellas y que no van a permitir que se las “confisquen”.
Unir anunció ayer que lucharán para impedir que dicha ley se apruebe y como primer paso hoy entregarán un pronunciamiento de rechazo contra ésta ante la Asamblea Nacional.
Hoy además de entregar el pronunciamiento, buscarán el apoyo de diputados de diferentes bancadas para asegurarse que ese proyecto de ley no prospere. Además, del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), que regula el servicio.
También, Unir animó públicamente a todos los radiodifusores para que se mantengan en protesta permanentemente para impedir que políticos improvisados dispongan sus medios de comunicación en un intento por vulnerar la libertad de expresión, empresa, de trabajo y la democracia del país.
En conversación con LA PRENSA, Gadea Mantilla también mencionó la necesidad de crear un consejo de medios de comunicación, que incluya a los diferentes tipos de medios, para cerrar filas en defensa de la libertad de expresión, cuyo estado considera “inseguro y preocupante”, mientras los medios “estamos como dormidos”.
